ARAG-ASAJA reclama la elaboración de un protocolo técnico y legal para el uso de la lana como enmienda orgánica para suelos agrícolas. La organización ha enviado una solicitud a la consejera de Agricultura y Ganadería del Gobierno de La Rioja, Noemí Manzanos, para que traslade esta petición al Ministerio de Agricultura.
ARAG-ASAJA ha realizado esta demanda ante la problemática de la gestión de la lana que le han hecho llegar los ganaderos de ovino. Esta preocupación, además, se ha trasladado en las diferentes reuniones de la Mesa Ganadera de La Rioja.
El valor comercial de la lana ha caído en los últimos años de forma importante. Esto, unido a la falta de canales viables para su comercialización, ha transformado a este subproducto en una carga económica y logística para los ganaderos. «La lana, que tradicionalmente tenía una salida en el mercado textil, ha dejado de tener demanda, lo que obliga a muchos productores a almacenarla o, en el peor los casos, a asumir los costes para su eliminación como residuo».
«Todo ello conlleva un grave perjuicio económico para las explotaciones, además de un problema medioambiental y de sanidad animal debido al almacenamiento prolongado de grandes volúmenes de lana sin tratamiento adecuado», añaden desde la organización.
Una de las opciones con mayor potencial es el uso de la lana como enmienda orgánica, pero, en la actualidad, no existe un protocolo oficial ni una normativa clara por parte del Ministerio de Agricultora.
Es por ello que, según apunta ARAG-ASAJA, esta medida no solo contribuirá a dar una salida útil y sostenible a un residuo problemático, sino que reforzaría la economía circular en el ámbito agroganadero.


