Llega el final de una gran etapa. Tras catorce temporadas en el Varea, el delantero Rubén Pérez (Miranda de Ebro, 27 de julio 1988), no continuará en la disciplina arlequinada a partir del curso que viene. Hasta ahora, el ariete ha marcado 379 goles oficiales, toda una leyenda en la barriada logroñesa. Tal y como él mismo confirma, la decisión ha venido del propio club, de mutuo acuerdo entre ambas partes y sin reproches. Todavía con muchas ganas de jugar al fútbol, el delantero de 36 años se buscará otro destino para la próxima campaña.
Este adiós hará que Rubén deba dejar sus cargos en el organigrama del club, donde entrena tanto al filial como al primer cadete del Valvanera. «Es difícil quedarse con un momento después de tantos años, pero lo que más he disfrutado yo en todos estos años ha sido el día a día. Ir a entrenar todos los días a Varea, estar a gusto, compaginar el jugar y entrenar tantos años, poder entrenar en División de Honor, al filial, a los niños pequeños, la escuela y los campus. Ese día a día que me ha permitido hacer tantas cosas y estar a gusto desde hace tantos años», ha explicado a NueveCuatroUno.

Rubén Pérez celebra un gol / Foto: CD Varea
«Lo que más destaco es la tranquilidad y las ganas que yo tenía todos los días del año de ir a Varea. Y las sigo teniendo», ha explicado a este medio. Pero su etapa arlequinada no ha terminado. Queda lo mejor de este curso: las tres jornadas finales y un playoff que ya tiene asegurado. Ahora mismo, el Varea se sitúa tercero, con 63 puntos: «Yo sigo estando con las ganas de siempre, si ganamos este domingo, confirmaremos matemáticamente la tercera plaza. Y luego, jugaremos el playoff. Por descontado, mi compromiso es total desde ahora hasta final de temporada».
Y su deseo, de hecho, es luchar por lo máximo: «Cuanto más alarguemos la temporada y más rondas podamos jugar con los compañeros, mejor. Y si acaba en ascenso, sería el broche ideal a esta etapa».
Un comunicado emotivo
En una carta emitida a través de sus redes sociales, Rubén Pérez ha expresado sus sentimientos: «Hoy toca despedirse. Después de catorce temporadas llenas de emociones, el próximo año no seguiré en el Varea, un lugar que ha sido mi hogar. Quiero dar las gracias de todo corazón al Club Deportivo Varea, a cada persona que lo forma hoy y a todas las que han pasado por él, porque habéis hecho que estos años sean inolvidables».
A mis compañeros, gracias por compartir conmigo tantas risas, esfuerzos y momentos que siempre llevaré conmigo. Sois lo mejor de este camino. También quiero hacer un agradecimiento especial al equipo del Varea Promesas y al Primer Cadete del Valvanera, de los que tengo el privilegio de ser entrenador. Gracias por la confianza, el aprendizaje y el cariño que me habéis dado cada día. Yo voy a darlo todo, como siempre, hasta el último día de temporada», ha continuado.
«Y mientras miro al futuro, sueño con seguir haciendo lo que más amo: jugar y entrenar. Por eso, abro la puerta con ilusión a cualquier club que quiera contar conmigo la próxima temporada. Sé que algún día volveré a esta casa que me ha dado tanto durante casi 20 años. ¡Os llevo en el corazón!», ha terminado.


