En un modesto y colorido local de la calle Pérez Galdós está la tienda de Mariama. Allí vende todo tipo de productos para cuidar, adornar y peinar el cabello. Concentrado viendo vídeos y pidiéndole caramelos a su madre, está su hijo pequeño de dos años.
Mariama nació en Conakri, la capital de Guinea. Tiene 29 años, pero hace seis que reside en España. Cuando tenía 14 la obligaron a casarse con un señor bastante mayor que ella, con el que tuvo dos hijos. No era ni la primera, ni la única esposa: era la quinta, «la más pequeña», recuerda. Falleció el día que nació su segunda hija, hace diez años.
Tras la muerte de su marido, la presionaron para que se casara con otro hombre, también mayor que ella. Pero se negó. Fue su abuela quien la animó a irse de Guinea a buscar una vida mejor primero para ella y, cuando ya estuviera asentada, para sus hijos.
El viaje hasta llegar a España fue toda una odisea: primero cogió un taxi para salir de Guinea y llegar a Senegal, allí se montó en un camión «de los que llevan comida» para viajar hasta el norte de Marruecos. Finalmente pudo cruzar el estrecho y llegar a España. En concreto, a Málaga.

Los primeros meses los pasó en el sur peninsular: Córdoba, Puente Genil, Jerez de la Frontera… La colaboración entre Cruz Roja y Rioja Acoge permitió que pudiera venir a nuestra comunidad, conseguir los papeles y encontrar trabajo: «He trabajado cuidando a una persona mayor, en una fábrica, en un restaurante, en un hotel, hasta en el campo. Ahora tengo mi propia tienda. Estoy feliz».
También gracias a Rioja Acoge sus hijos pudieron venir con ella: «Se encargaron de los papeles, los billetes, buscar colegio, los libros, la ropa…» No solo ella está feliz: sus hijos están encantados de estar aquí. El mayor juega al fútbol y la mediana hace gimnasia.
Mariama se muestra muy agradecida con toda la ayuda que ha recibido por parte de Rioja Acoge: «Me han dado la oportunidad de vivir, porque en mi país me casaron muy pronto, no tenía vida. Ahora sí tengo mi vida: a mis tres hijos conmigo y un marido español que es profesor de filosofía. De verdad que estoy muy feliz ahora y mi vida es mucho mejor que antes».
Cuando le pregunto qué es lo que más echa de menos de su país me responde rápidamente: «Nada, de verdad. Solo quiero poder volver para visitar la tumba de mi abuela para darle las gracias por todo su esfuerzo por nosotros, por mí y por mis hijos».
Mariama comenta muy emocionada que está estudiando para obtener la nacionalidad: «Quiero ser española al cien por cien. Voy estudiando poco a poco».
«Me gusta La Rioja y me gusta Logroño. Me da suerte. La gente de aquí es amable y respeta a los inmigrantes. Me da suerte. Estoy muy orgullosa de Rioja Acoge, todo lo que conseguido aquí ha sido gracias a ellos», afirma Mariama.


