El Rioverde Clavijo espera contar con el apoyo masivo de los aficionados el próximo domingo, cuando recibirá al Sol Gironés Bisbal en el partido de ida de la eliminatoria por la permanencia en Segunda FEB, que se jugará en el Polideportivo Lobete de Logroño.
El equipo riojano se ha visto condenado a jugar esta eliminatoria tras su derrota en Albacete y, además, otros resultados le llevaron de forma inesperada a tener el factor cancha en contra.
Algo que le obliga a buscar una buena renta de puntos en el partido del domingo para viajar la semana siguiente a Cataluña.
El club riojano ha decidido que el horario del encuentro sea diferente al de otras jornadas y ha señalado el encuentro para el domingo a la una de la tarde y en el polideportivo Lobete, según ha informado a través de sus redes sociales.
El conjunto riojano no puede disponer del Palacio de los Deportes, ocupado en esa jornada por un encuentro de la Liga Asobal y ha trasladado el choque a una cancha con muchas menos posibilidades de entrada para los aficionados, menos de un millar en su graderío.
Del mismo modo, el capitán del equipo, Miguel de Pablo ha afirmado que «necesitan» a la afición, «como tantas veces estuvo cuando más nos hacía falta» e incide en que les quedan «dos finales», la primera de ellas en la capital riojana.


