La Rioja

Incertidumbre económica entre los agricultores riojanos

La situación de la industria agricultora de La Rioja dista de ser ideal: los nuevos aranceles del Gobierno de Donald Trump generan inestabilidad. Por eso, el Gobierno de La Rioja está impulsando bonificaciones tributarias y además solicitó un nuevo paquete de ayudas pac a la Comisión Europea para la financiación de agricultores.

Incertidumbre por los aranceles de Trump

El campo riojano atraviesa uno de sus momentos más delicados en lo que va de siglo, golpeado por una tormenta de factores económicos, políticos y comerciales que amenazan con desestabilizar aún más un sector ya de por sí castigado. En el centro de esta preocupación se encuentran los aranceles impuestos por Estados Unidos, una medida que genera un clima de inestabilidad en buena parte de las explotaciones agrícolas de La Rioja.

La reciente Asamblea General de ARAG-ASAJA, celebrada en Logroño, ha servido como termómetro del malestar que se respira en el campo. Con la participación de más de 300 agricultores y ganaderos, el encuentro ha puesto en evidencia la fragilidad de un sector que está operando en “números rojos” y que necesita financiación a empresas para superar los desafíos económicos que los agricultores enfrentan.

La situación no solo es preocupante en términos económicos, sino que también refleja un abandono institucional hacia el sector primario, un pilar fundamental de la economía y la identidad riojana. En efecto, la posibilidad de que productos emblemáticos como el vino sean incluidos en la lista de bienes gravados inquieta especialmente a los agricultores riojanos. No se trata solo de una cuestión económica, sino de un posible golpe al prestigio comercial que La Rioja ha construido durante décadas en el mercado internacional.

La preocupación no es menor si se tiene en cuenta que muchas de las ayudas y medidas que se han anunciado en los últimos meses están dirigidas principalmente a pymes exportadoras, dejando fuera al eslabón más vulnerable de la cadena: los agricultores y ganaderos. Para ARAG-ASAJA, las Administraciones tanto a nivel nacional como europeo deben impulsar medidas específicas para el sector primario.

Financiación PAC: nuevo reclamo de La Rioja a la Comisión Europea

El Gobierno de La Rioja ha elevado su voz en Bruselas para exigir que la próxima reforma de la Política Agraria Común (PAC) venga acompañada de una financiación suficiente que garantice la viabilidad del sector primario. En un encuentro mantenido con representantes de la Comisión Europea, el Ejecutivo autonómico ha subrayado que el actual contexto exige un refuerzo del presupuesto destinado a la agricultura y la ganadería.

Durante la reunión, el director general de Fondos y Relaciones con la UE, Jesús Ángel Garrido, trasladó al responsable de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión, Diego Canga, la urgencia de que el próximo marco financiero plurianual aumente los recursos dedicados al mundo rural.

La prioridad, según destacó, pasa por garantizar que los profesionales del campo puedan mantener su actividad con unas condiciones económicas estables, evitando así la pérdida de rentabilidad, así como el encarecimiento de los costes, la creciente presión de la competencia internacional y los impactos visibles del cambio climático.

En paralelo, el Gobierno riojano ha presentado ejemplos concretos del esfuerzo de financiación realizado a nivel autonómico para aliviar la carga económica del sector. Entre estas acciones se encuentran el adelanto del 70 % de los pagos directos de la PAC durante la última campaña, así como el incremento de las ayudas regionales destinadas a fomentar la contratación de seguros agrarios, herramientas clave en un contexto de creciente incertidumbre climática.

Bonificaciones para agricultores de la provincia de La Rioja

Consciente del difícil escenario que atraviesa el campo riojano, el Gobierno autonómico ha puesto en marcha un conjunto de medidas fiscales que buscan aliviar la presión económica sobre los agricultores y ganaderos de la región. El objetivo es claro: sostener la actividad agropecuaria, garantizar su continuidad en las zonas rurales y facilitar el relevo generacional, todo ello bajo el paraguas de un proyecto legislativo en trámite.

Una de las iniciativas más destacadas es la deducción fiscal en el IRPF para quienes comiencen su actividad agraria o ganadera en localidades riojanas con menos de 30 000 habitantes. Durante los dos primeros años, los nuevos profesionales recibirán una bonificación de 1000 euros anuales. Este incentivo pretende reducir el impacto de los costes iniciales y favorecer el asentamiento de jóvenes en el medio rural.

El relevo generacional es precisamente uno de los grandes desafíos del sector. Para fomentar la continuidad de las explotaciones familiares, el Ejecutivo riojano ha propuesto una bonificación del 99 % en los impuestos que afectan a la transmisión de fincas agrarias entre parientes. Esto incluye herencias o traspasos entre hermanos, sobrinos, hijos o nietos. Con ello se busca preservar la estructura agrícola tradicional y evitar que las tierras queden en desuso o pasen a manos ajenas al entorno rural.

También se contemplan reducciones fiscales significativas en las operaciones entre profesionales del sector. Las compraventas de terrenos entre agricultores pasarán a tributar a un tipo reducido del 2 %, frente al 7 % anterior. Además, se elimina por completo la fiscalidad sobre los arrendamientos rústicos, una medida que debería incentivar el acceso a tierras cultivables y facilitar el crecimiento de pequeñas y medianas explotaciones.

El paquete de ayudas no se limita al plano impositivo. En un esfuerzo por fortalecer el tejido organizativo del campo, se introduce una deducción específica de 100 euros en el IRPF para quienes se integren en asociaciones profesionales agrarias. Esta medida reconoce la importancia del asociacionismo como herramienta de defensa de los intereses del sector y como canal de interlocución con las administraciones.

El presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán, ha reiterado el compromiso del Ejecutivo con los agricultores y ganaderos de la región. Durante la última Asamblea de ARAG-ASAJA, Capellán subrayó que el campo no solo representa un pilar económico, sino también un elemento clave en la identidad colectiva riojana. En ese sentido, ha anunciado un aumento de las ayudas destinadas a organizaciones agrarias, así como la inversión en la búsqueda de nuevos mercados para los productos de la región.

Estas medidas, aunque aún en fase de tramitación legislativa, marcan un paso importante en la dirección de la sostenibilidad rural. El reto ahora será que estas políticas de financiación lleguen al terreno con rapidez y eficacia, y que se traduzcan en un alivio tangible para quienes cada día trabajan el campo riojano frente a un panorama económico cada vez más incierto.

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