Semana Santa

Un Jueves Santo con aires y recorridos renovados en Logroño

Y de repente, todo se acelera el Jueves Santo, jornada que da sentido a la Semana Santa, tal y como hoy la conocemos. Los evangelios sitúan en esta jornada la última cena, tras la cual se apresará y condenará a Jesús a morir en la cruz. Es tal la relevancia litúrgica que la Iglesia le otorga, que cada año toca rememorar el refrán que asegura que «tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión». Y en Logroño, además, la tradición procesionista no se entiende sin un Jueves Santo, el de 1537, cuando la cofradía de la Vera Cruz organizó la primera estación de penitencia de la que existe constancia en la ciudad.

No es de extrañar, por tanto, que en Logroño resulte algo más compleja la organización de una jornada con hasta cinco procesiones en la calle, que se extiende más allá de las fronteras del Viernes Santo y que evoca a tiempos pasados, con algunas de las tallas más añejas de la capital riojana. Sin embargo, la Semana Santa no permanece ajena a la evolución de los tiempos y este año viviremos un Jueves Santo distinto respecto a los anteriores: más extenso en sus recorridos y con imágenes que nunca antes se habían producido en la ciudad.

Verde esperanza, verde escolapio

La primera de las hermandades en abrirse camino por las calles de Logroño volverá a ser la de las Siete Palabras. Otro año más, el colegio de Escolapios se enfunda el capuz para teñir de verde la ciudad en un vía crucis imprescindible en su Semana Santa. La austeridad en las formas marca la impronta de una cofradía que dispone cada Jueves Santo uno de los cortejos más nutridos de la ciudad.

Muchas son las singularidades de una hermandad en la que la música siempre ha contado con un papel protagonista. De hecho, fue la primera en incorporar una banda a su seno; primero de percusión -allá por 1966- y posteriormente incorporando instrumentos de viento-metal. Durante su largo recorrido se realizan siete paradas para dar lectura a cada una de las últimas palabras que dijo Jesús antes de morir y siete prominentes cruces de madera salen en la procesión cada año. Y siete son también los años en los que permanece en estado latente una de las principales seña de identidad de la cofradía escolapia.

Se trata de la liberación del preso indultado a petición de la hermandad a las puertas de los juzgados, acto que no se produce desde 2018. Desde entonces, bien por negativas del Consejo de Ministros, bien por la renuncia a solicitarlo por parte de la hermandad, la Semana Santa de Logroño continúa huérfana de indultos el Jueves Santo.

Nuevos territorios para la Piedad

Si las Siete Palabras beben de la devoción de la comunidad escolapia, la cofradía de la Piedad se alimenta del fervor de la parroquia de Valvanera, en la zona ‘nueva’ del centro de la ciudad. Los capirotes malva extenderán este año ligeramente su recorrido respecto al del año anterior, ya que tras ganar la Fuente de Murrieta, la procesión no transitará por Avenida de Portugal -la principal novedad del pasado año-, sino que se adentrará en Portales para discurrir por Once de Junio hasta Siervas de Jesús y tomar Saturino Ulargi y Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil para acceder a la Gran Vía en busca de su templo.

Esta es la principal novedad de una hermandad que depara escenarios urbanos alejados de la clásica impronta de callejuelas por el Casco Antiguo de la ciudad y que este año celebra una efeméride especial: los 25 años desde que el Cristo de la Reconciliación salió por primera vez en procesión.

Una procesión como antaño

Si algún día la ciencia propicia los viajes en el tiempo, pocas diferencias encontrarían los turistas que se asomaran en diferentes épocas a la procesión de Jesús Camino del Calvario. Y no hay una mínima de traza de crítica en este hecho, pues esta segunda salida penitencial de esta Semana Santa para la Cofradía de Jesús Nazareno (que ya fue protagonista del Encuentro la noche anterior) supone una decidida apuesta por la preservación de la identidad procesionista logroñesa.

FOTO: Hermandad de Cofradías de Logroño.

La impronta del Nazareno antiguo evoca a la Semana Santa barroca -aunque su primera salida procesional data de 1906- por la estética de la talla, la única que luce pelo natural en la capital riojana. A ello ayuda también su recorrido por las calles más añejas del Casco Antiguo, como Marqués de San Nicolás, la Plaza Martínez Zaporta o Portales.

Una visita sin precedentes

Algunas líneas atrás hemos visto cómo las cofradías a menudo exploran nuevos itinerarios para llevar sus estaciones de penitencia a nuevos escenarios. Pero pocos cambios son tan profundos como el que la cofradía del Descendimiento plantea de cara a este Jueves Santo en busca de territorios inéditos, además de mayor solemnidad y recogimiento.

A partir de las diez de la noche saldrá desde el interior de Palacio el cortejo procesional. Y lo hará al completo: tanto los nazarenos como los portadores de un paso icónico en la Semana Santa de Logroño. Hasta la Avenida de Viana todo será similar a los años anteriores, pero tras la visita al Hospital de La Rioja, en cuya capilla se realizará una ofrenda floral, todo cambiará para la hermandad, que se adentrará por Rodríguez Paterna en busca de la iglesia de San Bartolomé.

FOTO: Jaime Ocón.

Esta será la primera ocasión en la que el paso -de estilo gótico y presidido por un crucificado cuya última datación se remonta hasta, al menos, 1650- se asome a uno de los templos más señeros de la capital riojana, donde la procesión hará un pequeño alto y se sucederán las jotas y la saetas. Será este uno de los puntos de obligada visita en un recorrido que busca mayor recogimiento en su regreso a la iglesia de Palacio. En lugar de transitar por el entorno de la calle Mercaderes, que a esa hora ya estará frecuentado por el bullicio del ocio nocturno, la cofradía pasará desde Portales hasta la renovada calle Sagasta para embocar la calle Mayor de vuelta a su templo.

Silencio y dolor

Si las circunstancias lo permiten, el nuevo recorrido del Descendimiento también podría deparar un insólito encuentro con el paso de María Magdalena en la Plaza del Mercado. A partir de la medianoche, ya en Viernes Santo, se inicia una de las procesiones más singulares y sobrecogedoras de la Semana Santa logroñesa.

FOTO: Jaime Ocón.

Especialmente recomendable es contemplar en Hermanos Moroy bajo un absoluto silencio, solo roto por los golpes de las varas de los portadores contra el suelo, el paso de una talla cuya advocación apenas protagoniza ninguna procesión de Semana Santa en España. Así fue también durante muchos años en la capital riojana, cuando la Magdalena acompañaba a Nuestra Señora de la Soledad en la procesión del Viernes de Dolor. Pero con el nuevo siglo, la cofradía impulsó una procesión propia para la talla, cuya presencia en la madrugada del Viernes Santo se ha convertido ya en imprescindible.

Las procesiones

Los pasos

– Procesión de las Siete Palabras (Escolapios)

FOTO: Jaime Ocón.

  • Autor del paso: Vicente Ochoa (1970)
  • Iconografía: la talla se inspira en los pasajes evangélicos y los conocimientos sobre el modo en que los romanos crucificaban al reo. Los claveles que conforman el exorno floral representan la sangre derramada por el Cristo.
  • Curiosidades: la cofradía solicita al Consejo de Ministros el indulto de un preso que acompaña a la hermandad desde los antiguos juzgados hasta el encierro. Una medida de gracia que se concedió por última vez en el año 2018.

– Jesús Camino del Calvario (Cofradía de Jesús Nazareno)

  • Autor de la talla: desconocido (1905).
  • Iconografía: representa a Jesús en una de sus tres caídas en el camino al Calvario.
  • Curiosidades: la talla permite articular la imagen para configurar un cristo nazareno (con la cruz al hombro), cautivo (con las manos atadas al frente) o atado a la columna; algo frecuente en las cofradías de finales del siglo XIX y comienzos del XX. La imagen participó en la procesión del Santo Entierro hasta 1968.

– Nuestra Señora de la Piedad (Cofradía de la Piedad)

  • Autor de la imagen: Miguel Blay y Fábrega (finales del s.XIX).
  • El paso: conocido popularmente como ‘el de la sorda’, pues la devota que lo donó a la cofradía tenía esa discapacidad.
  • Iconografía: representa el dolor de la Virgen, con el cuerpo inerte de Jesús en su regazo.

– Cristo de la Reconciliación (Cofradía de la Piedad)

  • Autor de la imagen: desconocido (1960).
  • Curiosidades: mujeres y jóvenes de la cofradía son los encargados de portar las andas.

– Descendimiento (Cofradía del Descendimiento de Cristo)

  • Autor de la imagen: desconocido (1650).
  • Iconografía: el paso, de estilo gótico-renacentista, representa el momento en el que Jesús, ya sin vida, es descendido de la cruz.
  • Curiosidades: el Cuerpo de Bomberos de Logroño escolta el paso.

– María Magdalena (Cofradía de María Magdalena)

FOTO: Jaime Ocón.

  • Autor de la imagen: desconocido, aunque se vincula al taller de Gaspar de Becerra (1550).
  • Iconografía: representa a la Magdalena en una imagen dolorosa al contemplar la cruz, mientras lleva su mano derecha al pecho en señal de arrepentimiento.
  • Curiosidades: Logroño es una de las pocas ciudades que cuenta con una cofradía en honor de la advocación de María Magdalena.

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