‘Por una guardería digna’. Bajo esta premisa, varios padres y familiares de los niños de la guardería Las Luces de Haro se han concentrado este domingo en la Plaza de la Paz para reclamar un lugar seguro donde dejar a sus pequeños.
Las continuas inundaciones y problemas con el techo del centro llevan trayendo de cabeza varios años a 200 familias de la capital jarrera hasta tal punto que este pasado jueves «nos llamaron para que fuéramos a recoger a los niños porque la situación era insostenible», admite una de las madres afectadas.
A día de hoy, la guardería sigue inundada, por lo que «este lunes no podremos llevar a nuestros hijos, con los problemas de conciliación que eso genera».

Aún así, las familias que se han manifestado este domingo ven un rayo de esperanza. «La empresa encargada de la obra (Contratación y Ejecución de Obras, S.L.) nos ha confirmado que, si el tiempo lo permite, comenzarán mañana por la mañana con la retirada del toldo roto y la instalación del nuevo cobertizo».
Pancartas, paraguas, artículos de limpieza… Todo servía este domingo para alzar la voz y exigir «más seguridad para los pequeños y las trabajadoras de la guardería». Según los testimonios de los padres, la tela asfáltica que se colocó previamente fue arrancada por el viento, dejando expuesto el edificio a las inclemencias del tiempo. «Hasta ahora solo se han puesto parches».

Cabe recordar, que el portavoz del Gobierno de La Rioja, Alfonso Domínguez, ya advirtió hace unos días que estaban a punto de iniciar los trabajos en la guardería y que la inversión por parte del ejecutivo sería de casi 260.000 euros y un plazo de ejecución de tres meses.
El Ayuntamiento de Haro ha ofrecido estos días unos locales para trasladar temporalmente a los niños, pero la Consejería de Educación ha rechazado la propuesta al considerar que no son adecuados. «Entiendo que no tengan cocina, pero es tan simple como llevarles un sándwich desde casa y recogerlos antes de la hora de la comida. Nos dicen que tenemos que tener un plan B, pero el plan B lo tiene que dar la administración, que es la que ofrece el servicio», lamenta una de las madres.


