El BM Logroño se ha impuesto al Benidorm por 34-30 tras remontar seis goles de desventaja, con lo que deja claro que quiere mirar a la parte alta de la clasificación.
Los riojanos venían de ganar en Torrelavega a un equipo que era segundo hasta entonces, pero este sábado han sufrido ante uno de los últimos clasificados, porque en la primera parte no han logrado centrarse y su rival ha aprovechado esa falta de acierto.
Pero la gran segunda mitad de los riojanos les ha valido para acercarse al grupo de equipos que lucha por una plaza europea.
El Logroño ha demostrado capacidad de reacción, no solo en lo que va de segunda vuelta, con un rendimiento muy por encima del de la primera, sino en este mismo partido, en el que ha jugado una mala primera parte, posiblemente la peor de la temporada, y tras el descanso ha hecho lo contrario.
El partido comenzó con el equipo valenciano muy metido, consciente de que le quedan pocas opciones, y fruto de ello sorprendió a un Logroño que no fue capaz de marcar en los cinco primeros minutos.
Esa situación puso nervioso al conjunto riojano, que se empeñó en resolver las acciones en transiciones rápidas casi siempre erróneas.
El equipo de Velasco demostró una preocupante falta de acierto de cara a gol, que se acentuó con ciertos grados de nerviosismo que provocaban transiciones aceleradas.
Así, el equipo que desde este encuentro dirige Markoi Krivokapic se sentía cómodo, buscaba buenos lanzamientos y demostraba una precisión impropia del penúltimo clasificado de Asobal.
De hecho, terminó el primer tiempo con 17 goles ante un Xoan Ledó poco reconocible, como sus compañeros.
Solo un par de acciones de Rolando Uríos parecieron hacer reaccionar a un Logroño que llegó al descanso con seis goles en contra (11-17) y un bagaje ofensivo muy pobre para las posibilidades de su plantilla.
Pero el paso por los vestuarios desperezó a los riojanos, que pronto empezaron a mostrar otra intensidad defensiva, lo que les dio capacidad para salir al contraataque y empezar a remontar.
Xavi Tuá, en un robo de balón que acabó con el 21-23, tras menos de 12 minutos del segundo tiempo, dejó claro que el Logroño era otro y que podía meterse en el partido, apoyado también por una grada entregada.
A 13 minutos de finalizar el partido, Xoan Ledo puso el empate en el marcador con gol desde su campo (además firmó 16 paradas) y Pergel, tras ejecutar un penalti, adelantó por primera vez al Logroño con diez minutos por jugar.
El Logroño ya no bajó la guardia y mantuvo la intensidad y la presión ara ampliar la ventaja final a cuatro goles, algo impensable antes del descanso.
Ficha técnica
– Logroño La Rioja (11+23): Xoan Ledo (p)(1), El Korchi (5), Alves Ponciano, Uríos (6), Zaja (2), Tua (4), Preciado (4), David Cadarso (1), Modi, Javi García (1), Luis Juárez, Zarzuela (3), Pergel (7,5p), Rivero y Mezaza (p)
– Benidorm (17+13): Domenech (p), Vainstein, Oliver, Zhukov (2), Moscariello (4), De Angelis, Planells, Zarikos, Vila (1), Durovic (1), Vallés (3), Bandeira Lorenco (7), Roca (5), Abdoulah y Witkowski (p).
– Parciales: 1-3, 3-3, 3-7, 6-10, 9-12, 11-17 (descanso), 15-19, 17-21, 23-24, 27-26, 31-29 y 34-30 (final).
– Árbitros: José Antonio Huertas y Antonio Javier García Del Salto. Expulsaron por tarjeta roja a Oliver, del Benidorm (minuto 58). Excluyerpn por dos minutos al local Uríos y a los visitantes Vainstein, Durovi, Bandeira Lorenco y Oliver (2 veces).
– Incidencias: Alrededor de 800 espectadores en el Palacio de los Deportes de La Rioja.


