El presidente de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Rafael Puyol, ha asegurado que «la demografía es una disciplina crucial para el futuro, pero no se puede politizar ni ideologizar, no debe utilizarse como arma ideológica».
Puyol, catedrático emérito de Geografía Humana de la Universidad Complutense de Madrid, de la que fue rector entre 1995 y 2003 y, en la actualidad, rector honorario de la misma, ha presentado recientemente su libro ‘¿Un mundo sin personas?’, ha indicado este jueves UNIR.
«Existen posicionamientos políticos o determinadas creencias que utilizan la demografía para justificar sus ideas y la demografía no es una disciplina que deba utilizarse como arma ideológica», ha añadido Puyol, también presidente de la Real Sociedad Geográfica.
Ha explicado que «la gente sigue pensando que hay una ‘explosión’ demográfica en el mundo, que la natalidad es muy alta en todos los países en desarrollo y que la inmigración está desbordada y sin control».
Sin embargo, cree que estas percepciones son erróneas y en su ensayo busca despejarlas, basado en datos objetivos y verídicos y en estadísticas concluyentes.
Se ha referido a que dos tercios de la población actual vive en países que ya no renuevan las generaciones, con una tasa de fecundidad por debajo de 2,1 hijos por mujer.
Además, ha dicho que el volumen de inmigrantes actualmente contabilizado en el mundo es de 281 millones, lo que supone el 3,7 por ciento de la población mundial, que supera los 8.000 millones de habitantes.
«Existen miedos al volumen de gente que llega, a la sustitución étnica, a enfermedades que supuestamente nos traen y a la competencia laboral», según Puyol, para quien estos miedos provocan un rechazo injustificado que criminaliza a toda la inmigración.
Entre los «mitos» que desentraña en su obra, ha destacado la idea de que las políticas de ayuda familiar son de derechas. «No es cuestión de derechas ni de izquierdas, las políticas de ayuda familiar son ideológicamente neutras y absolutamente necesarias», ha incidido.
Este demógrafo ha abordado el edadismo o discriminación por edad, lo que genera prejuicios, sobre todo en el ámbito laboral. «Se piensa que las personas mayores si siguen trabajando quitan puestos de empleo a los jóvenes, lo cual no es verdad», según Puyol, quien se ha referido a países, como los nórdicos y Alemania, que, con seniors trabajando, tienen menos paro juvenil.
Ha reivindicado la importancia de la demografía como materia científica que no puede permanecer ajena ante algunas cuestiones que, en estos momentos, están sobre la mesa, como la fuerte caída de la natalidad, el fenómeno migratorio, el envejecimiento y la imparable urbanización.


