¿Corbata o pajarita? Fernando se echa las manos a la cabeza y veo que he pinchado en hueso. Aquí hay polémica, está claro. Junto con su hermana Beatriz, hace las maletas este fin de semana y pone rumbo al sur porque el corto que acaba de protagonizar ha sido seleccionado para participar en el 28 Festival de Málaga.
Fernando Martínez confiesa que «lo he hecho muy bien». Algunas veces le podían los nervios, pocas, pero la vergüenza no ha sido ningún impedimento para dar vida a Marciano García, un hombre con síndrome de Down que encuentra en su fantasía por convertirse en astronauta la excusa perfecta para no afrontar la muerte de su abuelo.
Lo de aprenderse el guion no fue problema para Fer, «porque lo hice en un pis pas. Un codo aquí, otro aquí, y a estudiar», explica mientras representa cómo ‘hincaba los codos’, aunque su familia confiesa entre risas que no fue para tanto. «Lo bueno que tiene Fer es que se adapta muy bien a cada situación».

En un principio el guion de este cortometraje no estaba escrito para ser interpretado por una persona con síndrome de Down, pero Luis Arrojo, su joven director, pensó que la historia sería más auténtica así. Tras unos reajustes eliminando texto y dándole más importancia a las emociones, tocaba encontrar al actor perfecto. Casting en Logroño, Barcelona y Soria entre otras ciudades, «y me eligieron a mí».
Casi tres semanas de rodaje en varias localizaciones de La Rioja, tierra natal de Arrojo y Fer. La gran parte del corto se grabó en El Rasillo, además, algunas escenas en el Museo Würth, en Calvijo y en las Bardenas Reales (Navarra) para conseguir un aspecto extraterrestre. «Estaba sudando todo el rato dentro del traje de astronauta, con esa escafandra que me pusieron». Y es que se rodó en verano, así que «cada vez que me la quitaba iba al baño a echarme agua fría en la cara. Incluso estuve a punto de bañarme en el pantano con ropa».

Foto: Kilian Irz
Además de ese calor, Fer recuerda sobre todo una escena que tuvo que hacer metiendo la cabeza en el agua. «Tuve que coger mucho aire, meter la cabeza y hacer burbujas -como buen actor, Fer lo representa en directo-. Y cuando saqué la cabeza grité una palabrota», confiesa con cara de pícaro. Pero todo esfuerzo tiene su recompensa, «y me dieron un sándwich de jamón y queso y una magdalena».
Y si a eso le sumas que «me venían a recoger todos los días en coche a casa, como a los famosos», ya tenemos la mezcla perfecta para seguir soñando despiertos y visualizar a Fer en la alfombra roja. Bueno, eso y que Fer ¡tiene un doble! En realidad es un niño que interpreta a Marciano García cuando es pequeño, «pero es igual que yo, con gafas y todo».

Foto: Kilian Irz
A este actor riojano le encantaría ir a Hollywood con este corto y ganar un Oscar. De momento, este finde estará en Málaga con Antonio Banderas y Penélope Cruz. «Seguro que están allí y puedo conocerlos. Ya verás. Cuando vuelva te lo cuento», me dice emocionado.
Antonio Banderas es uno de sus referentes, y viendo La Máscara del Zorro aprende a interpretar mejor. Pero Antonio también es el ‘culpable’ de esa polémica con el vestuario. Si Antonio va en corbata este fin de semana al Festival de Málaga, «¿cómo me voy a poner yo pajarita? Tengo que ir como él». Viendo una foto de Fer con traje y pajarita le comento que es una muy buena opción, pero no termina de convencerle la idea. Aunque claro, la otra opción es ir vestido con una camiseta de la peli de Marciano García: «Me han dado una de mi talla, la L». Ahora es Bea la que se echa las manos a la cabeza.

Foto: Kilian Irz
Cada vez que Fer habla del rodaje se le escapa una sonrisa. Ha sido una experiencia increíble para todo el equipo «y he hecho muchos y muy buenos amigos». Todos reconocen que ha sido una experiencia inolvidable y muy enriquecedora trabajar con él.
Un artista de los pies a la cabeza
Allá donde pone un pie Fer acapara todas las miradas por su energía y alegría. Energía entre otras cosas porque no para quieto, literal. «Madrugo mucho. Me leo una página de un libro, desayuno y me voy a trabajar», explica orgulloso. Trabaja cada mañana en la asociación Igual a Ti. «A las 11:30 horas es la hora del almuerzo. Todos suben arriba a comer, yo me leo otra página del libro y me uno».

Por las tardes, más actividades. Antes hacía natación, judo y kenpō, ahora lo ha cambiado por el baloncesto. «Voy a entrenar dos días a la semana y los sábados jugamos el partido». Además, los lunes y viernes hace teatro en la Universidad y los martes y jueves estimulación cognitiva en ARSIDO. Y entre descanso y descanso toca el saxofón. «¡Ah, y también soy cofrade de la Flagelación de Jesús!».
Este fin de semana hace un parón en su agitada agenda para viajar hasta Málaga y, ojalá, encontrarse con Antonio Banderas. Este domingo se proyecta oficialmente por primera vez Marciano García en el cine Albéniz de la ciudad andaluza. «En Logroño estrenaron el corto solo para los familiares y gente cercana, pero esta va a ser la primera vez que la vea el público», señala Beatriz, hermana de Fer.

Foto: Kilian Irz
Si gana el premio en el Festival de Málaga, Fer lo tiene claro: «Se lo dedicaré a ARSIDO y sobre todo a Luis Arrojo, que me ha ayudado muchísimo. Él me recordaba las frases que tenía que decir justo antes de grabar y me ha cuidado mucho». Y por si esto fuera poco, que no lo es, «cada vez que íbamos en el coche me ponía a Malú, que soy muy fan».
Habrá que ver si al final elige la corbata o la pajarita, lo que no deja lugar a duda es que ha nacido una estrella. «Ojalá pueda hacer otra película».


