UGT Servicios Públicos La Rioja ha pedido este jueves medidas contra las agresiones verbales al personal administrativo en los centros de salud y ha instado al director médico de Atención Primaria, Antonio Barceló, a implementar un protocolo específico de actuación para proteger a ese colectivo.
Este sindicato, en una nota, ha señalado que muchos de los trabajadores que se encuentran en las ventanillas de los centros de salud se convierten en la diana de algunos pacientes que, en determinadas ocasiones, actúan de forma agresiva o responden de malas maneras ante las demoras en las citas u cualquier otro motivo que les pueda enfadar.
Este tipo de situaciones, ha añadido, pasan desapercibidas para los directores de los centros, en muchas ocasiones, porque los trabajadores no lo ponen en conocimiento de sus superiores.
Ha indicado que el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Servicio Riojano de Salud (SERIS) contabilizó, en los nueve primeros meses del año pasado, 121 agresiones a sanitarios, de las que 81 fueron por violencia verbal, pero UGT cree que «una buena parte de estos ataques ni siquiera se llegan a denunciar».
UGT ha insistido en su petición de contar, en Atención Primaria, con protocolos actualizados que clarifiquen cómo actuar ante procedimientos cotidianos, como son justificantes de visitas médicas.
Ello se debe, ha dicho, a que se han producido algunos problemas por no contar con protocolos de actuación que recojan todas las actividades que realiza el personal de la función administrativa y los celadores en los centros de salud.
La falta de personal, las dificultades para obtener citas, las largas listas de esperas y las demoras en la atención crean «un ambiente en los centros de salud que ponen a los profesionales en el disparadero y se convierten en víctimas de los usuarios iracundos», ha subrayado.
Por ello, ha solicitado la implantación de medidas de seguridad, preventivas y disuasorias, para evitar todo tipo de agresiones, tanto físicas como verbales.
Cree que es fundamental dotar a los centros sanitarios de los recursos humanos y materiales necesarios para atender a los ciudadanos como se merecen, ya que, «aunque la violencia es inexcusable, se evitarían, así, situaciones de tensión con los profesionales que atienden en primera línea».


