La UD Logroñés afronta una semana complicada tras los dos últimos tropiezos en Las Gaunas con sendos empates ante Alavés B y Teruel. Sergio Rodríguez, técnico del equipo riojano, reconoce, en las horas previas a la visita de este domingo a las 17:00 horas a Guernica, que el rendimiento no está siendo el esperado y que los resultados han generado una atmósfera tensa en el entorno del club. Sin embargo, insiste en que la clave para revertir la situación no está en los factores externos, sino en la mejora individual y colectiva del equipo.
El equipo no llega al próximo partido con la plantilla al completo. Sergio Rodríguez ha indicado las bajas que afectarán a la convocatoria, tanto por lesión como por sanción. Enzo Facchín, Andoni Ugarte y Pol Arnau continúan al margen por problemas físicos, mientras que Antonio Caballero se une a la lista de ausencias con una lesión muscular cuya duración aún no está determinada. Además, Julen Monreal e Iván Garrido no estarán disponibles por acumulación de tarjetas.
Pese a estas ausencias, el técnico mantiene la confianza en el grupo y asegura que hay jugadores capacitados para suplir esas bajas. Asegura que el equipo tomará decisiones en función del rendimiento de la semana y del rival al que se enfrentarán. Preguntado sobre si Curro Bonilla tendrá por fin una oportunidad en liga, el técnico ha explicado que “tenemos jugadores en esa zona para sustituir. Vamos a ver a quién le toca. Nosotros somos de tomar decisiones casi a última hora, en función de lo que vemos durante la semana, del rival, del partido anterior. Hacemos ahí un cóctel y a partir de ahí tomamos la decisión».
Situación deportiva en una semana marcada por las reacciones internas y externas a los pitidos que se han hecho habituales en Las Gaunas durante las dos últimas citas ligueras. Sergio Rodríguez admite que «el ambiente en el estadio no es el ideal» y que «el equipo ha sentido la presión de su propia afición». Explica que «la exigencia ha sido alta desde el inicio de la temporada» y que «no es algo que se haya generado únicamente en los últimos dos partidos». En su opinión, «la expectativa de estar en los primeros puestos desde la primera jornada ha condicionado la percepción del rendimiento del equipo».

A pesar de ello, considera que «la presión no debe verse como algo negativo, sino como una señal de que la afición cree en el equipo». E insiste en que «la mejor forma de cambiar la situación es mejorar el rendimiento en el campo». «Si están con nosotros, mucho mejor; si nos ayudan, mucho mejor. Pero si no, lo vamos a respetar igual», subraya el preparador riojano.
El vestuario y la mentalidad del equipo
El entrenador es consciente de que «hablar de ascender desde la primera posición desde el principio de la temporada ha generado una carga adicional para los jugadores». Explica que, «al no encontrarse en lo más alto de la clasificación, todo parece negativo». El técnico riojano confía «en la mentalidad de la plantilla», aunque reconoce que «deberá demostrar su fortaleza en el tramo final de la temporada». Y en un mensaje claro hacia la afición: «Las palabras están bien, pero hay que demostrarlo con hechos». El entrenador también se ha pronunciado sobre el incidente extradeportivo que ha rodeado al equipo en los últimos días -relativo a la salida nocturna de cinco futbolistas a pocas horas de iniciar el entrenamiento del viernes pasado-. Confirma que «la situación se ha solucionado a nivel interno» y que «no tengo dudas del compromiso de los jugadores». Y aunque no entra en detalles, deja claro que «el asunto está cerrado y se ha hecho dentro del vestuario».
La UD Logroñés visita este fin de semana al Gernika, un equipo que ha mejorado su rendimiento y que ha conseguido salir de la zona baja. Rodríguez destaca que no han cambiado mucho en su planteamiento, pero sí han logrado mejores resultados. Además, advierte que en su estadio son un rival difícil de batir.
El técnico remarca la importancia de adaptarse rápidamente a un campo con características distintas a las de Las Gaunas, donde el balón bota más y el juego es más rápido. «Las áreas son muy importantes allí», asegura, señalando que el equipo deberá estar preparado para disputar duelos individuales, ganar segundas jugadas y ser sólido defensivamente.
La solución no pasa por los fichajes
Rodríguez no esconde que al equipo le está costando generar peligro en los últimos partidos. Considera que la clave está en la construcción del juego, «en llegar a la parte ofensiva con mayor claridad para que los delanteros puedan tener mejores opciones». También apunta a que «el equipo debe ser más valiente con el balón», asumir más riesgos y no caer en la comodidad de jugar seguro.
«Tenemos que mejorar y ser un poco más valientes con la pelota», indica, señalando que a veces «el miedo al error frena la toma de decisiones ofensivas». Para él, la única manera de salir del bache es «con confianza y determinación».
Más allá de las bajas, la presión del entorno o los problemas recientes, Rodríguez recalca que el equipo debe centrarse en mejorar su rendimiento. No considera que «la solución pase por los fichajes», sino «por elevar el nivel competitivo de los jugadores que ya están en la plantilla».
Con la primera plaza aún en el horizonte, aunque complicada, el entrenador apuesta por enfocarse en el presente. «Antes de hablar de la primera plaza o del playoff, primero tenemos que mejorar nosotros», sentencia.


