La desaparición de la presa de La Retorna, ubicada entre los municipios de Ventrosa, Brieva y Anguiano, «supondría una aberración»; y sería «un ejemplo para centenares de pequeñas presas en España», ha afirmado el presidente del Foro Agua, Alimentación y Sostenibilidad, José Trigueros.

Trigueros ha participado este martes en Logroño en una jornada sobre la presa de La Retorna, que debe ser demolida en base a una sentencia del Tribunal Superior de Aragón, que obliga a que el cauce del río Najerilla (incluido en la Confederación Hidrográfica del Ebro) sea restaurado una vez concluida la concesión de 75 años de esta presa.
Es algo que ocurre en otros lugares de España y «si hay sensibilidad desde el Ministerio de Cultura, se podría evitar que estas obras desaparezcan» si se declaran como bienes de interés cultural, ha añadido Trigueros en declaraciones a los periodistas, insistiendo en que estas pequeñas presas son un patrimonio cultural, que «necesitan una ley propia, igual que existe para proteger el patrimonio industrial o el arquitectónico».
Según sus cálculos, «en España hablaríamos de varios miles de obras civiles a conservar» y, «antes de destruirlas, se deben someter a una evaluación de impacto ambiental» y «ahí es donde las autoridades deben decir que es algo inviable», para luego «dar paso a esa ley que demandamos», ha concluido Trigueros.

FOTO: CHE.
Valorar más aspectos que la rentabilidad
En la misma línea, la presidenta del Instituto de Ingeniería de España, María Cruz Díaz, ha considerado que, «aunque se cuestione la rentabilidad de estas pequeñas presas, la realidad es que son joyas de la ingeniería». Por ello, «habría que valorar más cosas que su beneficio económico», ha añadido Díaz, quien ha indicado que esta presa ha llegado a dar suministro eléctrico a más de 10.000 hogares, lo que acredita su utilidad.
Ha afirmado que se pueden hacer rentables y, sobre su impacto ambiental, ha dicho que «lo que es dudoso es saber qué efecto tendría destruir algo que lleva en un cauce decenas de años». «A veces, hay situaciones en las que los técnicos no levantamos la voz, estamos a otras cosas, pero es el momento de que se nos escuche y, aunque parezca que no se sabe qué hacer con estas pequeñas presas, deberíamos ser conscientes de su importancia», ha subrayado.
También ha aludido a los efectos de la dana en la Comunidad Valenciana y ha incidido en que «puede haber sitios en los que parece que no llueve tanto, pero hay veces que ocurre y estas obras hidráulicas pueden ayudar a evitar muchos daños». «España es un país seco y tenemos que hacer todo lo posible por retener el agua que tenemos, sobre todo la que llega cuando llueve mucho de repente y se lleva todo lo que encuentra por delante», ha indicado, y, «para ayudar en esas situaciones, son buenos grandes pantanos, pero también este tipo de presas», que también son fundamentales para el riego. Para ella, «cuando se va a destruir algo hay que pensar en porqué se hizo» y en el coste de una demolición.
Sobre todo en casos como el de estas presas, que pueden desaparecer «por una moda» y «un concepto equivocado del medio ambiente», en el que «no se puede generalizar y lo que es bueno para La Rioja, quizás, en otro lado sea un desastre», pero, «en el caso de La Retorna, en base a una generalidad, estamos en riesgo de que desaparezca una joya».


