Un día para (casi) dejar el abrigo en casa. O, al menos, para ponérselo en el brazo mientras se va de un quehacer a otro de la jornada. Y es que La Rioja se ha vestido de primavera en pleno comienzo del año. Un 9 de enero que más ha recordado a un mediodía de abril que al crudo invierno vivido durante las fechas navideñas.
Entre los 15 y los 17 grados han oscilado este jueves las temperaturas máximas en la comunidad. Sólo en algunas zonas de la sierra (Moncalvillo, Urbaña, Pazuengos…) se han quedado por debajo de los 10 para decir eso de «qué fresquito», pero la comunidad ha vivido una jornada de auténtica primavera.
Sin apenas diferencias entre las localidades del valle del Ebro, en cuanto se ha asomado el sol entre las nubes se han disparado los termómetros para poder lanzarse a la calle como si el reloj se hubiera adelantado varios meses.
Para este viernes, más de lo mismo. Temperaturas sin cambios y cielo nuboso, aunque con grandes claros en las horas centrales del día. Además, la Aemet no descarta precipitaciones débiles y dispersas en general, más probables en la sierra.

La situación cambiará drásticamente mediado el fin de semana, cuando los termómetros se desplomarán y la cota de nieve caerá hasta los 500 metros en La Rioja. Esta semana de locura térmica se torcerá en rotundo a partir del sábado. No te confíes ante las máximas próximas a los 20 grados, ni ante las mínimas por encima de los diez grados que nos ha regalado el Astro en esta vuelta de vacaciones.
Porque los termómetros caerán hasta el lunes en picado y los copitos de nieve ya aparecen en el mapa de la Aemet: la cota pasará de los 2.000 metros previstos para el domingo a los 500 del lunes, cuando se registrarán valores negativos en prácticamente toda la comunidad.


