Mal día para los corderos. Porque asados los devoran los seguidores que han colmado de reservas los restaurantes de Logroño y alrededores -entiéndase alrededores desde Haro hasta la capital-. Hasta arriba de afición por el fútbol con hambre de disfrutar de un día de partido por Logroño. Ha pasado mucho tiempo. A buen seguro demasiado. Y los más de 2.000 bilbaínos con entradas, y la gran mayoría de aficionados riojanos, de ambos equipos, en una fecha fantástica para un partido de fútbol, están disfrutando de una previa en condiciones.
Vermut de los largos. Un vermut torero en condiciones. De bar en bar, de pincho en pincho, de trago en trago. Potes y zuritos. Ronda y cortos. Vinos jóvenes y crianzas. Champis, bravas, croquetas, gildas… vermut en blanco y rojo. Los ‘ibais’ y las ‘nereas’ juntos a los ‘albertos’ y ‘valvaneras’. Aficiones juntas que disfrutan por la San Juan, por La Laurel.
La fiesta del fútbol que revuelve este sábado a toda una ciudad. Las peñas riojanas del Athletic que llevaban esperando este día desde hace 28 años. Su equipo, el Athletic, juega en su casa, en Logroño y en Las Gaunas. Reventón fantástico. Entrenamiento para un futuro. Estadio lleno, ciudad llena. Gente disfrutando, consumiendo, brindando, cantando… Fútbol y más fútbol, a la espera de que sea más habitual.

Ahora las aficiones se manejan por las calles de pinchos y restaurantes. En breve, la fiesta se trasladará hacia los aledaños del estadio municipal. El fútbol que se mueve por toda la ciudad. Como en la zona de Madre de Dios, en donde la Peña Futbolística Logroñesa -del Athletic- ha montado una fiesta para recibir a aficionados de Burgos y Cuenca, y darán una vuelta de lo más animada por los bares de la zona.
Así es el fútbol, que garantiza una fiesta popular del todo inesperada motivada por la gesta deportiva de haber eliminado a un equipo de Champions como el Girona en la anterior eliminatoria.


