TRIBUNA

Gol en Las Gaunas: ‘Club Deportivo Equidistancia’

Hay un equipo histórico en la capital. Viste de blanco y rojo, con la pantaloneta negra. Y se dice llamar Club Deportivo Equidistancia. Y sí, no celebra gol alguno bajo el paraguas de la desaparición del Logroñés. Es un club que solo aspira a la Liga de Fútbol Profesional. Mientras tanto, no compite. Se mantiene al margen del barro. El infrafútbol no van con este equipo. Lo suyo no va de domingo a domingo. No entiende de derrotas ni de empates. Y se sirve de una excusa ya resuelta para no asumir lo que lleva tiempo siendo una realidad: la UD Logroñés, pese a los reiterados fracasos deportivos durante el último lustro, está logrando capitalizar el interés futbolístico de la ciudad y de la región.

El dato mata el relato, aunque es cierto que los seguidores del Club Deportivo Equidistancia son mayoría. Porque con solo 4.730 abonados, la UD Logroñés no puede presumir de contar a día de hoy con un seguimiento mayoritario teniendo en cuenta que más de 300.000 riojanos se quedan en casa cada vez que juega este equipo. Porque si algo nos queda claro tras quince años de andadura es que la gran división del fútbol logroñés está entre los que no van al fútbol y los que van a ver a la UD Logroñés.

Celebración ante el Girona. FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.

Claro, también hay aficionados que van a La Planilla a ver al Calahorra, o a La Molineta a ver al Alfaro, o a Las Gaunas a ver a la SD Logroñés, o a ver al Anguiano en Isla. Seguidores tan importantes para sus respectivos clubes como los más de 4.000 que siguen al equipo ahora entrenado por Sergio Rodríguez. Sin embargo, solo la UD Logroñés tiene la capacidad para movilizar mayoritariamente al fútbol riojano en la consecución de objetivos deportivos. Y este movimiento se ha hecho visible coincidiendo además con los peores momentos deportivos del club blanquirrojo. Encima, estos seguidores no son ventajistas ni se les puede reprochar que abandonan a su club en los peores momentos. Pocas alegrías deportivas en las últimas cuatro temporadas, y sin embargo el respaldo social no deja de crecer.

No se pudo festejar el histórico ascenso a Segunda División. Se lloró, fuera del estadio, el descenso del fútbol profesional por la vía rápida. No se ganó al Villarreal B para acercarse de nuevo a Segunda. Se descendió de Primera Federación. No se volvió a la tercera categoría del fútbol español la temporada pasada. Y a pesar de todo esto y mucho más, la UD Logroñés ha logrado conectar con esos aficionados riojanos al fútbol local dispuestos a echar el domingo por la tarde en Las Gaunas pese al intenso frío, tanto como para hacerse socios del club cuando milita en la cuarta categoría del fútbol español, en donde también juegan la SDL, el Calahorra, al Alfaro o al Anguiano… o el Náxara la temporada pasada.

Más de 4.000 personas se sacaron este pasado verano su carnet. Para ver 17 partidos en Las Gaunas que a buen seguro, si las cosas finalmente acaban por salir bien, casi nadie recuerde en un par de años. Poco se hablará del día que este equipo goleó a la Real C, al Barbastro o al Gernika, y sufrió para superar al Deportivo Aragón o empató contra el Arenas… Pero este club ha conectado con una afición que necesita renovar año tras año el sentimiento de pertenencia a un proyecto deportivo concreto.

General en el partido contra el Guijuelo durante la pasada temporada. / FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress

No existe en La Rioja otro club capaz de movilizar a tanta afición a cambio de unas pocas dosis de emociones deportivas. En solo dos años va a solventar lo que los aficionados del Club Deportivo Equidistancia verbalizaban en cuanto se veían enredados en una conversación futbolística: «Solo los Reyes Magos llenan Las Gaunas». También lo hizo la selección española de fútbol masculino en 2015. Y el Club Deportivo Logroñés, en 2002, el día que se inauguró el nuevo estadio ante el Alavés en partido amistoso. En dos años, la UD Logroñés ha logrado lo que parecía imposible: dos llenos, ante la Real Sociedad y el Marbella, y un tercero que será una realidad el próximo 4 de enero ante el Athletic Club.

Ñoño, encarando a su par, con la Preferencia a su espalda, en el partido contra el Hércules en 2019. Foto: Eduardo del Campo

Y no se puede culpar a la gente por acudir a ver al equipo de su tierra competir contra la Real o el Athletic. Lo de la Segunda Federación es café para muy cafeteros, para los que están dispuestos a no solo andar el camino hacia la élite, sino a sufrirlo en sus propias carnes, y son 4.000 los esforzados aficionados. La UD Logroñés es el único club riojano, en cualquier deporte, con capacidad para llenar un estadio como Las Gaunas. Y el Club Deportivo Equidistancia sigue perdiendo seguidores, a buen seguro aburridos por no formar parte de una grada joven, apasionada y que cree que ha llegado el momento de que una nueva generación de riojanos se sientan orgullosos por el equipo de su ciudad. Una grada que sabe perfectamente a qué sabe la derrota, y que espera, deseosa, que por fin su club le enseñe a ganar de una ver por todas, o al menos de vez en cuando.

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