Sucesos

El lado más oscuro de 2024 en La Rioja: cinco asesinatos y una búsqueda desesperada

FOTO: EFE/Raquel Manzanares.

Que La Rioja es una comunidad tranquila lo reflejan los índices de criminalidad que cada tres meses actualiza el Ministerio del Interior. Es un territorio poco dado a copar las primeras páginas de la crónica negra nacional, y quizás por ello, cada terrible suceso que se da en estos siete valles provoca un mayor impacto entre sus habitantes.

En este año que ya toca a su fin hemos tenido que relatar hechos que nunca nos hubiera gustado escribir y que, a buen seguro, nunca conseguiremos olvidar del todo por más que pasen las hojas del calendario. Ha sido un año especialmente duro para Santo Domingo de la Calzada, que vivió tres largas semanas buscando desesperadamente a Javier Márquez, un joven al que se perdió la pista tras una noche de fiesta en Logroño.

También ha sido un curso inusualmente agitado en la Audiencia Provincial de La Rioja, donde se han depurado responsabilidades penales por algunos de los crímenes más horribles que se puedan imaginar. Y donde las depurarán los autores de los cuatro asesinatos que encogieron el corazón a los riojanos en los últimos doce meses.

El repaso a la crónica negra de la comunidad también se compone de algunas de las emociones más primarias, como la rabia contenida de todo un municipio hacia un clan que a punto estuvo de matar a una joven brutalmente violada en Albelda de Iregua. O como la impotencia elevada a su máxima expresión tras la muerte de una mujer en avanzado estado de gestación a causa del accidente provocado por un kamikaze en la autopista. Estos han sido, en resumen, las principales historias que jamás querríamos haber publicado en este 2024.

Nochevieja mortal en Logroño

Aseguran los profesionales de la criminología que cualquier ser humano es capaz de asesinar a un semejante. Que para arrebatarle la vida a un semejante tan solo hace falta una razón de peso y que en la mayoría de asesinatos esas razones evidencian el desequilibrio mental de sus autores. Pues bien, la razón que propició el primer asesinato del año en La Rioja no fue otro que «una mala mirada» durante la celebración de la Nochevieja en Logroño.

Apenas habían pasado seis horas del nuevo año cuando a dos hermanos y a la pareja de uno de ellos no les gustó cómo les observaba un hombre de 61 años que, al igual que cientos de logroñeses, habían salido a divertirse en la transición de un año a otro.

El menor de los hermanos, de 19 años, le dio un puñetazo que le hizo caer al suelo y golpearse en la cabeza, sangrando abundantemente por varios orificios. Ni él, ni su novia, ni su hermano mayor -que ya se vio implicado en una pelea mortal años atrás- hicieron nada por auxiliar a la víctima, que murió dos días después en un hospital de Vitoria a causa de un derrame cerebral.

Un polvorín en Albelda de Iregua

Albelda de Iregua ha vivido este 2024 un año para olvidar. Marcado, sin duda alguna, por una brutal agresión sexual a una joven que resultó ser la punta del iceberg de un problema de mucho mayor calado, protagonizado por un clan familiar instalado en el barrio de Arriba del municipio. La violación se produjo el 8 de marzo, una fecha con un marcado carácter en la lucha contra la violencia machista, pero la pesadilla se prolongó durante muchos meses más.

EFE/Raquel Manzanares

El infierno de la víctima (de 28 años) comenzó un año y medio del fatídico 8M en Albelda, cuando decidió romper con su expareja. Desde entonces, tanto ella como su entorno familiar no pararon de sufrir amenazas y coacciones, incluso otra agresión sexual que la joven había denunciado y estaba dispuesta a llevar a los juzgados. No en vano, el entorno de la víctima atribuye el ataque a un intento desesperado por impedir que siguiera adelante con el procedimiento judicial.

La tensión, lejos de menguar, se disparó durante los meses siguientes en el municipio. Especialmente, cuando dos semanas después de la violación apuñalaron a un sobrino de la víctima o cuando la joven sufrió una nueva paliza en el mes de junio. No ayudó que pasaran las semanas mientras el presunto agresor sexual seguía en paradero desconocido –la Guardia Civil lo detuvo a mediados de abril-, y mucho menos que al día siguiente el juzgado lo dejara en libertad con cargos. El municipio se convirtió por momentos en un auténtico polvorín que en la actualidad se encuentra en un momento de actividad latente.

Una comunidad rota por el dolor

Javier Márquez, como tantos otros chicos de 20 años, salió la noche del 1 de marzo a divertirse junto a sus amigos en Logroño. Bien entrada la madrugada, su cuadrilla le perdió la pista y la angustia se multiplicó exponencialmente al constatar que no respondía a las múltiples llamadas ni mensajes de WhatsApp. Desde la mañana siguiente, su fotografía recorrió cada rincón de la comunidad y toda España vivió en directo los intentos desesperados por localizar al joven.

Durante diecinueve agónicas jornadas, decenas de voluntarios (principalmente llegados de Santo Domingo, su localidad de origen) peinaron cada rincón de la ribera del Ebro, mientras las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad desplegaron un dispositivo sin precedentes para tratar de obtener por tierra, agua, aire y subsuelo alguna pista sobre el paradero de Javier.

FOTO: Mario Martija.

Los peores presagios se cumplieron a primera hora de la tarde del 20 de marzo, cuando se confirmó que el cuerpo encontrado poco antes sumergido en el Ebro era el de Javier Márquez. Santo Domingo de la Calzada declaró tres días de luto oficial y más de cinco mil personas acompañaron a los familiares y amigos del joven con un grito unánime: «Ya no te buscamos porque estás aquí, en nuestro corazón«.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

¿Quién mató a Felipe?

El inicio de septiembre se vive con especial intensidad en Haro. La ‘Capital del Rioja’ se entrega a las fiestas en honor de su patrona, la Virgen de la Vega, que se celebra el 8 de septiembre. En cambio, durante la víspera, todas las miradas se concentran en torno a un domicilio de la calle Italia, a apenas veinte metros de los Jardines de la Vega, uno de los escenarios principales de las fiestas.

Desde primera hora de al tarde, varios coches de la Guardia Civil toman posiciones en la calle, completamente acordonada, por la que desfilan agentes del Laboratorio de Criminalística, equipados con buzos. «¿Es por el ‘Caganidos’?», preguntan los vecinos más curiosos. Así apodan a Felipe, un hombre de 61 años vinculado durante décadas al trapicheo de estupefacientes.

El revuelo comenzó, en realidad, varias horas antes. Los bomberos accedieron al domicilio de la víctima tras recibir el aviso de varios vecinos que intuían que algo malo había ocurrido en su interior. Al entrar se confirmaron las sospechas, pues encontraron el cuerpo sin vida de Felipe, que además mostraba evidentes signos de violencia.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Desde ese momento, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil se hizo cargo de una investigación que avanza bajo un estricto secreto sumarial, sin que al cierre de este año se hayan practicado detenciones vinculadas a este crimen. Eso sí, varios conocidos de Felipe lo percibieron «especialmente nervioso» durante los días previos a su asesinato. Habrá que esperar para conocer en profundidad los detalles del caso.

El doble crimen del cajero

En torno a la una de la madrugada del 18 de octubre, las sirenas de los bomberos quiebran el silencio de la noche en la calle San Millán de Logroño. «Esto se veía venir», explican a primera hora de la mañana varios de los vecinos, que describen el local calcinado como un punto conflictivo en el que las personas sin hogar pernoctaban y «tenían peleas de forma constante». Lo que no imaginan es que el incendio de la antigua sucursal bancaria esconde entre sus cenizas los cuerpos calcinados de dos personas.

La Policía Nacional se hace cargo de la investigación y esa misma mañana informa de la detención de dos personas, también moradores habituales de la oficina, a quienes sorprendieron cuatro horas después del incendio en las inmediaciones. Los investigadores también revelan que los dos cadáveres -que se corresponden con los de un hombre y una mujer- presentan evidentes signos de violencia y que barajan como móvil del crimen, entre otras posibilidades, «un ajuste de cuentas o un asunto relacionado con tráfico de drogas».

Tan solo tres días después del crimen la Policía arresta a un tercer implicado en el doble asesinato, en cuya vivienda escondió la ropa utilizada por los tres presuntos asesinos la noche del incendio, así como gasolina y otros acelerantes posiblemente empleados para provocar el fuego en la antigua oficina bancaria, cuya ‘okupacion’ ya había denunciado Bankia dos años antes.

Una historia de terror en la autopista

Cualquier muerte en la carretera representa siempre una tragedia. Pero la que se produjo la noche del pasado 20 de octubre, por sus circunstancias, generó una auténtica conmoción social en La Rioja. Por un lado, porque el siniestro vial lo causó un conductor drogado y borracho, que condujo durante diez kilómetros en sentido contrario por la AP-68 hasta chocar con el coche en el que viajaba como copiloto la víctima mortal.

Minuto de silencio en recuerdo de la víctima. FOTO: EFE/ Ana F. Barredo.

Pero, sobre todo, porque dicha víctima era una mujer embarazada de 35 años, que estaba a punto de dar a luz a un bebé al que tampoco se pudo salvar la vida. La pareja de la fallecida resultó herido de gravedad y los bomberos tuvieron que liberarlo, al quedar atrapado en el interior del vehículo.

Dos días después del accidente, el juez envió a prisión al conductor kamikaze: un hombre de 46 años y vecino de San Adrián (Navarra) al que imputa los delitos de homicidio, aborto y conducción temeraria.

Un trágico hallazgo

La aparición del cadáver de un bebé recién nacido levantó todas las alarmas este pasado viernes en el Ecoparque, la instalación de gestión integral de residuos urbanos de La Rioja. Los trabajadores encontraron el cuerpo en la cadena de recogida selectiva de residuos. Ahora la Guardia Civil, encargada de la investigación, trata de conocer el recorrido realizado por el camión cuyos residuos fueron depositados en el lugar donde apareció el bebé y que, de acuerdo con los primeros datos, corresponden a contenedores de resto.

Este no es el único cuerpo que aparece en este recinto. En 2008 localizaron restos de un joven de origen africano descuartizado, en 2018 encontraron el cadáver de un hombre y tres años más tarde apareció otro cuerpo en un avanzado estado de descomposición.

Un año intenso en la Audiencia Provincial

En lo que respecta al ámbito judicial, este 2024 que ya va quedando atrás se recordará por la intensidad de varios de los procedimientos que se resolvieron en la Audiencia Provincial. En cuatro de ellos será realmente difícil que los olviden los ciudadanos de diferentes ámbitos profesionales que fueron requeridos por la Administración de Justicia para integrar los jurados populares a los que se encomendó el veredicto en casos como los del ‘Envenenador de Logroño‘, el ‘caso Profesor‘, el ‘Kamikaze de la N-111‘ o el ‘Crimen de Cuzcurrita‘.

Este último -en el que se juzgó el asesinato del popular hostelero Guillermo Castillo- fue, además, uno de los juicios más extensos de cuantos se han celebrado en la Audiencia en los últimos años. Y también de los más tensos, no solo por la gravedad de los hechos relatados, sino también porque los dos asesinos de Guillermo casi llegan a las manos en una de las sesiones.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

El año judicial riojano también ha dejado otros juicios de alcance: el de la mujer que voló «por despecho» un edificio de viviendas en Lardero y el de la agresión sexual múltiple a una menor por parte de la conocida como ‘La manada’ de Logroño.

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