La UD Logroñés le ha ganado el derbi al Calahorra en Las Gaunas (2-1), en un encuentro que los locales han ganado gracias al gol de Verdú en el minuto 96. Lo que iba a ser una decepción ha mutado en explosión de alegría. Cuando todo parecía acabado, falta directa muy alejada y fallo de Brais en el blocaje que ha acabado en las mallas. Subidón anímico para un equipo que rompe así su dinámica de dos encuentros ligueros sin ganar y se impulsa a los 21 puntos. Con 10 se queda un Calahorra donde su técnico Iván Ruiz no ha podido debutar con victoria. Antes del inicio, se ha guardado un minuto de silencio por las víctimas de la DANA.

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Condicionado por las bajas de los sancionados Eloy y Ugarte en el centro de la zaga, Miguel Flaño ha saltado con Daza en portería; el canterano Pol Arnau, Mateo (indiscutible), Monreal y Yasin en defensa; Garrido y Caballero en el centro del campo, con Riki, Gualda (de vuelta) y Agüero por delante y Lupu arriba. Lo más llamativo, una jornada más, la ausencia de Mario Nájera en la convocatoria, aun con la baja de Madrazo. Por su parte, Iván Ruiz se ha estrenado con el Calahorra con Brais en portería; Víctor López, Vega, Zubiri y Julen en defensa, David y Cobo en la medular, con Chus Villar y Aparicio desplegados a los costados. En punta, Salinas y Jorge Martínez-Losa.
Tras la euforia copera, la UD Logroñés tenía la obligación de ganar en liga tres jornadas después. Más todavía, tras las victorias del Arenas de Getxo y la SD Logroñés. A ello han salido los blanquirrojos, que han dado hasta cuatro avisos claros antes de adelantarse a los dieciocho minutos. Agüero ha asistido a Lupu y el ‘9’ ha hecho el sexto gol de la temporada, después de que el balón saliera mordido de un defensa. 1-0 y malas sensaciones para unos rojillos que no han parado de recibir disparos hacia su portería.

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Eran los mejores momentos de unos locales que ya habían llegado por medio de Lupu, Garrido, Monreal y sobre todo, Riki. El brasileño lo ha probado con dos disparos lejanos, ambos respondidos por Brais. Lamento del brasileño por no encontrar la red, a sabiendas de que su rival tenía armas. Prácticamente sin aparecer por el área de Daza durante la primera media hora, el Calahorra ha dado blanco en su primer acercamiento. Jugada elemental. Saque de esquina y la cabeza de Jorge Martínez-Losa ha hecho el resto. Impecable para poner el 1-1. Otra vez la ley del ex, aunque su etapa fuera corta.
Un tanto que ha alegrado, lógicamente a las decenas de aficionados rojillos y que a la vez, ha sembrado dudas en la parroquia local. Runrún en Las Gaunas transformado en pitada cuando, solo un minuto después del empate, un delantero visitante ha rematado arriba con todo a favor en área pequeña. Desconexión evidente en la zaga blanquirroja y nervios en una afición que no validaba el resultado al descanso. Solo el chaval, Pol Arnau, mantenía el favor del público.
45 minutos por delante y la obligación de ganar para una UD Logroñés incómoda y que no inquietaba a Brais en ese tramo. Flaño, descontento con lo visto, ha tenido que reacciones. Triple cambio de una tacada antes de la hora de juego, con la entrada de Enzo (por Gualda), Verdú (por Riki) y Sarriegi (por Garrido). Pequeña revolución técnica para que su equipo encontrara la continuidad perdida. El Calahorra, mientras tanto, ha cortado con faltas y pérdidas de tiempo el ritmo de unos locales a los que se les iba el cronómetro. Incluso, ha sonado algún «Flaño, vete ya».

Foto: CD Calahorra
En una correcta lectura de lo que ocurría, Iván Ruiz ha retrasado sus cambios hasta el 71′, momento en el que ha sacado tanto a Ballardo como a Javi Bueno, con la entrada de Ekiza y Gouda minutos después, en lugar de Chus Villar y de un aplaudido Jorge Martínez-Losa. Por su parte, Flaño ha apostado por Barrero para animar el ataque. Y el propio Álvaro ha enviado un centro potente a la cabeza de Enzo, para que el uruguayo fallase por poco. También la ha tenido Verdú, habilitado por un pase de Lupu y que ha rematado ligeramente desviado. Pocos minutos antes de convertirse en héroe.
De la decepción a la euforia
Lejos de la brillantez, la UD Logroñés lo ha conseguido por empeño y coraje. En el 88′, un tiro de Barrero casi supera a Brais, pero milagrosamente, el portero ha podido despejarla. Ya en el descuento, Sarriegi la ha mandado al larguero de cabeza. Y ya por insistencia, por acumulación, por corazón… ha llegado la última. Minuto 96 y Verdú al lanzamiento directo de falta. Ha optado por disparar, Brais no ha podido blocar y el balón ha acabado en la red. Piña gigante, grito mayúsculo, más de 3.000 gargantas celebrándolo en uno de esos momentos que hacen afición.
Así ha acabado un derbi riojano donde la UD Logroñés se lleva un triunfo agónico para seguir creyendo en sí misma. El Calahorra, mientras tanto, sufre un jarro de agua fría.


