La Policía Nacional ha detenido a una empleada del hogar por la sustracción de 61.900 euros a una anciana de 86 años a la que asistía tres veces a la semana. En la denuncia, la familia explicó que la víctima guardaba el dinero en una caja fuerte dentro de la vivienda.
Los agentes se trasladaron al domicilio, pudiendo comprobar que el acceso a la vivienda, tanto en puerta principal como en las ventanas, no habían sido violentadas. Por ello, se centraron en las personas que tenían acceso a la casa de manera habitual.
Tras una laboriosa investigación, comprobaron que la autora de la sustracción no era otra que la empleada del hogar que acudía tres veces por semana para realizar tareas domésticas en el domicilio de la víctima. Durante un tiempo en el que la víctima se encontraba enferma, llegó a pernoctar en su domicilio para el cuidado de la anciana.
La autora era conocedora de la ubicación de la caja fuerte, también sabía que en la misma había dinero y debido a sus labores existían indicios de que igualmente conociera el lugar donde se ubicaban las llaves que la abría. Se sumaba que no existían evidencias de forzamiento en la puerta del domicilio, ni en la misma caja en la que se guardaba el montante.
Los agentes localizaron y procedieron a la detención de la investigada: una mujer española (60 años) a la que no le constaban antecedentes policiales.


