No ha sido el año idílico para disfrutar de esa lluvia de colores que regalan los viñedos al cierre de las vendimias. Las lluvias han pegado con intensidad y eso ha provocado en parte la aparición de ataques tardíos de mildiu que han teñido de marrón las hojas de parra. Pero aún así la naturaleza siempre saca a relucir sus mejores galas cuando llega el momento y el otoño es uno de los más especiales. Aunque más presente en unas zonas que en otras, la paleta de tostados, con tonos rojizos y amarillentos coloreando el campo, ha vuelto a aparecer por la denominación para dar cuenta del cierre de un ciclo y dar la bienvenida al siguiente.
- Viñedo viejo de Leza. | Foto: Leire Díez
- Viñedo viejo de Leza. | Foto: Leire Díez
- Viñedo viejo de Leza. | Foto: Leire Díez


