Los regantes de la cuenca del Yalde acumulan problemas de suministro de agua desde hace años. Verano tras verano, la situación es cada vez más complicada. «El año pasado ya tuvimos problemas, este año hemos tenido que dejar de regar el 15 de agosto y si esto sigue así el verano que viene comenzarán los problemas con el suministro de agua de boca» cuenta Juan Miguel Planchuelo, agricultor de la zona. El embalse de Castroviejo, con poco más de 3,5 hectómetros cúbicos, suministra agua a 18 municipios después de que Alesanco, Azofra y Torrecilla sobre Alesanco se hayan sumando al sistema. Nada que ver con los poco más de diez municipios que había cuando se hizo el plan director.
Este año han tenido que empezar a regar tarde y para el 15 de agosto les cortaron ya la posibilidad de hacerlo. Así han tenido restricciones en huertas y diferentes cultivos herbáceos con vistas a un nuevo ciclo hídrico que va a ser más complicado «si no nieva por la zona».
«Hemos mantenido reuniones con la consejera y hay muy buenas intenciones pero las intenciones sin medidas no sirven para nada». Para ellos la solución pasaría por hacer un trasvase desde el Najerilla. «Lo que no tiene sentido es que este año se haya desembalsado agua a espuertas allí porque no cabía ni un litro más en Mansilla y que en la cuenca paralela estemos en esta situación».
Lo que temen es que su problema que ya se ha convertido en estructural («el cambio climático ha venido para quedarse») pase también al agua de boca. «Esta año aún no hemos tenido cortes pero los terminaremos teniendo si esto sigue así». Juan Miguel entiende que la zona no puede estar pendiente «de si un año nieva o no, sabemos que son medidas a largo plazo pero cuanto antes se empiece antes se solucionará».
Los agricultores de la zona solicitan, al menos, hacer ese trasvase para momentos puntuales cuando el embalse de Castroviejo está en las mínimas porque «si ahora la gente de esos municipios puede beber agua» es por el esfuerzo de esos agricultores que no han podido regar prácticamente en todo el verano.
Desde la Consejería han pedido compromiso a los municipios para evitar males mayores. «Se ha hablado con los alcaldes porque algunas de las redes además tienen fugas importantes», explica Planchuelo. «Veníamos de un invierno muy seco y aunque parece que ahora está empezando a llover ya no lo hace como lo hacía antaño por la sierra, no sabemos qué pasa pero las tormentas ya no llenan el embalse porque se desvían y está cayendo poca agua por aquí» y reitera «si este año no hay nieve vamos a tener problemas serios porque la tierra está muy seca y absorbe lo que cae».
Por eso para ellos es tan importante, como le hicieron llegar el pasado 20 de septiembre a Noemí Manzanos, consejera de Agricultura, que se intercomuniquen las cuencas.


