En una jornada en la que se ha guardado un minuto de silencio por el fallecimiento del joven futbolista Gonzalo Gómez, la UD Logroñés ha empatado ante el Eibar B (1-1) y por tanto, no ha logrado acabar la jornada como líder. Arana ha adelantado a los vascos en el minuto 2 y ya a mediados de la segunda parte, Lupu ha colocado las tablas con un gran testarazo. No ha podido llegar finalmente el triunfo y el equipo se queda con 18 puntos. Todavía invicto, eso sí, con cinco victorias y tres empates.
Miguel Flaño ha apostado de nuevo por Royo bajo palos, con Yasin, Ugarte, Eloy y Mateo en defensa; con Caballero y Sarriegi en el centro del campo; Riki de Moraes, Agüero y Madrazo en línea ofensiva y arriba, Lupu. En el banquillo se han quedado, por tanto los siguientes: Daza, Monreal, Pau López, Gualda, Garrido, Barrero y Enzo. Iñaki y Bobadilla se lo han perdido por lesión, mientras que Mario Nájera se ha quedado fuera por decisión técnica y es el cuarto encuentro seguido en que le sucede. Por ese mismo motivo no han contado ni Beñat, ni Curro, ni Verdú.
Había ambiente de día grande en Las Gaunas: colas en las taquillas, un Fondo Sur casi lleno y la mejor entrada de la temporada (4.367 espectadores). Era la oportunidad de ganar al líder para conseguir su puesto y llenar de ilusión a los más de 4.000 socios. Hasta el sol acompañaba en una preciosa tarde otoñal, pero pronto el fútbol ha aguado la fiesta. Error defensivo de Ugarte, centro desde la zurda a la frontal del área y enganchada de Arana directamente a la red. Solo era el minuto 3, pero los armeros estaban dispuestos a defender su liderato.

Foto: SD Eibar
Con el marcador en contra desde tan pronto, a la UD Logroñés le ha costado reaccionar. El primero en probarlo ha sido Lupu, con un remate desviado a centro de Riki. Pidió córner el punta. Otro de los más activos ha sido un Madrazo con chispa, desborde y sus diagonales hacia adentro. Sin embargo, a Jon le ha faltado compañía. Incluso el Eibar B se ha permitido posesiones largas y a la grada no le ha gustado. Le pedían más agallas a los suyos, que han tomado un nuevo impulso en el tramo final, con el peligro proveniente sobre todo desde el lado izquierdo.
En el 39, Madrazo ha arrancado desde la zurda y tras acercarse a la frontal, ha rematado desviado. Dos minutos más tarde, Mateo, con Ispizua fuera de su portería, ha rematado a las botas de un defensor. E inmediatamente después, Ispizua ha parado un remate clarísimo, a bocajarro, de Madrazo. Intentos suficientes como para que los blanquirrojos se hubieran ido con empate al tiempo de absueto. Algunas lagunas defensivas en un Eibar B que aun así, ha sabido aguantar.
Tras la reanudación, la UD Logroñés ha saltado dispuesta a avasallar a su rival, con varios disparos que han enchufado a la afición. Lejos de pegar pelotazos, el filial eibarrés siempre ha querido jugar el balón, incluso a costa de asumir errores en salida. Fallos que la UD Logroñés, con presión alta, ha intentado aprovechar. A eso hay que añadir la intervención de Flaño, que ha sacado a Barrero (por Madrazo) y Garrido (por Sarriegi). Quería un punto más Miguel, ante un equipo que no ha parado de intentarlo.
Lupu rescata un punto
Y por fin, en el minuto 65, Mateo ha centrado a la cabeza de Lupu y este, ante un balón lento, ha imprimido una potencia descomunal para hacer el empate con su cabeza. Testarazo mayúsculo y euforia en una grada que ha estallado. Una caldera, la de las grandes ocasiones, para tratar de llevar en volandas a su equipo hacia la victoria. El quinto de la temporada para un Andrei que lleva tres jornadas seguidas marcando. Y con el 1-1, la gasolina ha escaseado en los visitantes. Más madera desde el banquillo local, con la salida de Enzo. Pura efervescencia para buscar el tanto del triunfo.

Foto: SD Eibar
Pero en esa recta final, quizá los riojanos, en su ímpetu por ganar, hayan caído en cierta precipitación. Por ejemplo, a la hora de realizar entradas sobre rivales, a quienes los parones les venían como oro caído del cielo. Sin gasolina, el Eibar B debía parar el encuentro y que no ocurriera nada más. Muy justos ya físicamente, también han sabido cómo parar el partido. Han roto el ritmo de una UD Logroñés que, con seis minutos de añadido, no ha podido jugar de continuo como le gustaría.
La última oportunidad ha llegado con una falta lateral para los riojanos. El centro no ha llegado a destino y poco después, un defensa ha bloqueado un disparo con todo desde la frontal. Una lástima, llevaba marchamo de algo más. Y pese a todos los intentos, el 1-1 ha pasado a ser estadística.


