El Sistema Español de Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro) ha abonado este jueves 5,6 millones en indemnizaciones a viticultores de La Rioja por los daños registrados en la última campaña y ya suman 8,6 millones los pagados durante los últimos días.
Agroseguro señala que, en el caso de La Rioja, la estimación final superará los 11 millones de euros de indemnización, tras registrar daños graves por la helada del pasado 19 de abril, con más de 5.500 hectáreas siniestradas; y el constante paso de tormentas de pedrisco desde mayo hasta septiembre, con otras 5.700 hectáreas siniestradas en total.
En el ámbito nacional, las indemnizaciones abonadas por Agroseguro a los productores de uva de vino y alcanza ya los 89 millones de euros, debido a los siniestros ocasionados por heladas, tormentas de pedrisco y, en algunas zonas de secano, la falta de precipitaciones. Ha destacado que esta cantidad de indemnizaciones supone más del 80 % del total estimado para este año, que se aproximará a 110 millones de euros.
En concreto, Agroseguro ha abonado ya 5,4 millones a los viticultores castellanoleoneses sobre una estimación final que rondará los 30 millones de euros.
Además, este jueves ha comenzado el pago de indemnizaciones (2,2 millones) a los viticultores de Álava, sobre una estimación final que se elevará hasta los 3 millones de euros.
El resto de las indemnizaciones, hasta completar los 24,7 millones de euros que se abonan este jueves, corresponde a productores de uva de vino de otras 25 provincias.
Agroseguro ha ilustrado que la campaña recién terminada de uva de vino se ha visto marcada por la incidencia de graves heladas durante abril y mayo en zonas vitivinícolas de Castilla y León, Castilla-La Mancha y valle del Ebro. Además, las tormentas de pedrisco se dejaron sentir durante todo el verano en todas las zonas productoras del centro e interior peninsular, valle del Ebro y área mediterránea.
En el viñedo de secano –cultivo que cuenta con opción de aseguramiento frente a los daños por sequía–, la falta de precipitaciones y los golpes de calor incidieron en aquellas áreas que ya registraban déficit hídrico desde el invierno, especialmente en Cataluña, causando daños por más de otros 20 millones de euros.


