El Rioverde Clavijo ha comenzado ese lunes sus entrenamientos de cara a una temporada en la que tras el descenso de Primera FEB está llamado a ser uno de los equipos competitivos de Segunda FEB.
Para ello debe encajar todas sus piezas, que, en muchos casos son nuevas, empezado por el entrenador, Jorge Serna, y por la mayoría de los jugadores; porque aunque siguen Miguel de Pablo, Alberto Moreno, Kevino Torres y Hugo Arbosa han llegado seis refuerzos más: Joseba Querejeta, Vit Hrabar, Alexander Savkov y Seyduma Lymamulaye (que llegan cedidos por el Baskonia), Miguel Ayesa y Vladi Orlov, a los que se unirá otro fichaje en las próximas semanas.
El Clavijo ha comenzado sus entrenamientos con la idea de trabajar en Logroño y que la base de sus partidos de pretemporada sean los primeros de la Copa de España, que para los riojanos comienza ya el 7 de septiembre en Huesca.
«Teníamos muchas ganas de empezar con este proyecto», ha explicado el técnico Jorge Serna, que llega procedente del Tarragona, al que se incorporó con la campaña empezada y no logró eludir el descenso de la LEB Plata. Asume que «este temporada va a ser muy exigente para este club» porque «es lo lógico para un equipo que desciende» aunque «en este caso hay otra pata, la del crecimiento de los jugadores que llegan cedidos del Baskonia» que «son proyectos de jugadores a medio plazo, pero tienen que ser presente ya aquí, nos tienen que ayudar desde el primer día».
«La Segunda FEB es muy exigente, aquí en Logroño se sabe bien, y hay que ser conscientes de que es necesario empezar fuerte, porque es una competición corta en la primera fase porque si no te metes pronto las cosas se complican, no hay margen de error», ha explicado Serna. Cree que su plantilla «tiene nivel para estar bien en esta liga, pero la clave es hacer un buen equipo con estos jugadores, que sea un equipo sólido y serio en defensa» para eso «nos tenemos que conocer lo más rápido posible».
El técnico asume que necesita en su plantilla un ala-pivot «porque todos los demás puestos los tenemos cubiertos» y «claro que le pido a los Reyes Magos un superjuagdor» pero «la verdad es que llevamos tiempo buscando y no encontramos algo que encaje, alguien que redondee el equipo con capacidad atlética y rebotee».
Serna tiene una idea de juego que «encaja con la personalidad que tuvo este equipo el año pasado por intensidad, pero también con lo que plantea Baskonia de hacer presionar a sus jugadores» aunque «a mí me da igual de dónde vengan, los que están en la plantilla tiene que adaptarse a un concepto de equipo, de representar a este club y a la ciudad» y «para ello dar el máximo», ha concluido.


