La huella de carbono es una herramienta que mide el deterioro de la capa de ozono causado por las emisiones de gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano, óxidos de nitrógeno, CFC y ozono).
El impacto medioambiental de la industria agrícola es un tema de plena actualidad. Gobiernos, productores e instituciones trabajan conjuntamente para tratar de disminuir en los próximos años la huella de carbono que produce el sector y conseguir un modelo de agricultura sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
“La agricultura juega un papel fundamental para alcanzar la neutralidad del carbono en el territorio comunitario de la Unión Europea en 2050” tal y como afirma un informe reciente del Consejo de Ministros de Agricultura de la UE.
Factores que contribuyen a reducir el impacto medioambiental de la agricultura
Emplear maquinaria agrícola de calidad con las últimas innovaciones contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a que los cultivos sean más eficientes. Larrosa-Arnal ofrece un amplio catálogo de maquinaria agrícola de segunda mano para poder acceder a equipos agrícolas y aperos de marcas de referencia como Gascón, Gimeno, Howard, Kuhn, Kverneland, Moreno, Noli y Solà o la propia Larrosa, a precios muy convenientes.
Todo el equipamiento agrícola es sometido a controles minuciosos para garantizar para se encuentra en condiciones aptas y seguras y que todavía cuenta con una larga vida útil para los trabajos más exigentes. Gracias a esta fórmula, los agricultores tienen a su disposición maquinaria de vanguardia sin la necesidad de realizar inversiones importantes.
Entre la maquinaria agrícola más demandada destacan las sembradoras mecánicas y los arados que permiten un mejor aprovechamiento de los recursos. El uso de maquinaria agrícola equipada con la última tecnología permite que las jornadas de trabajo sean más eficientes y por tanto reducir el consumo de combustible.
La maquinaría agrícola de calidad también contribuye a que se pueda aplicar únicamente la cantidad necesaria de fertilizantes y productos agrícolas reduciendo el impacto medioambiental.
Además de utilizar la maquinaria agrícola de calidad, hay otra serie de factores que pueden contribuir a reducir la huella de carbono en la agricultura, como por ejemplo aumentar las zonas agrícolas dedicadas a cultivos sostenibles y reducir el uso de fertilizantes químicos, sustituyéndolos por orgánicos.
Por su parte, las imágenes satélite y los drones permiten analizar con detalla el estado de los cultivos para poder prevenir la aparición de plagas o saber qué nutrientes se necesitan en cada momento. También resultan muy útiles los sensores de humedad o de conductividad que permiten optimizar el uso del agua y la energía.
España cuenta ya con un registro de huella de carbono, que recoge los esfuerzos de las empresas y organizaciones españolas en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. En definitiva, el camino hacia una agricultura más sostenible y con un menor impacto sobre el medio ambiente requiere tanto de innovaciones tecnológicas en la maquinaria agrícola como de buenas prácticas de cultivo más eficientes.


