Satisfechos. Así se han mostrado tanto Mario Nájera como Carlos Lasheras durante la presentación del delantero riojano que vuelve a casa tras sus años de formación en Coruña. Lo hace en calidad de cedido, porque tal y como ha reconocido Nájera, con un ligero acento gallego tras tantos años en Galicia, «Coruña también ha pasado a ser mi casa». Y a buen seguro lo seguirá siendo porque su contrato le liga con la entidad deportivista hasta el año 2027. Mientras tanto, y al menos por esta temporada, Nájera vuelve a casa para defender de nuevo la camiseta de la UD Logroñés, entidad en la que medró hasta decidir hacer la maleta para probar suerte en Coruña, en un club como el Deportivo de La Coruña, un histórico que poco a poco se quiere ir poniendo de nuevo en pie. «Y a la hora de decidirme ha sido importante volver a casa y hacerlo en este club donde ya he jugado y en donde puedo pelear por objetivos importantes contando además con una calidad de entrenamientos muy similar a la que tenía en el Deportivo».
A sus 21 años, Nájera ya ha sido presentado como jugador de la UD Logroñés. Un sub-23 que viene a ocupar un puesto principal en la plantilla siempre y cuando se gane la confianza de Miguel Flaño. Lasheras, por su parte, ha hecho su trabajo. Ya tiene el dorsal 7 que parecía reservado para extremo o delantero riojano: «Yo de los dorsales no sé nada, pero sí que son circunstancias que se van dando a lo largo de la pretemporada. Unas se materializan, como es este caso. Y otras se caen. Hemos estado tiempo tratando este fichaje. Era complicado. Porque se trata de un futbolista muy apetecible para incluso categorías superiores».

La llegada de Mario Nájera a la entidad riojana, bajo el punto de vista de su director deportivo significa que «el club vuelve a ser un destino apetecible para los futbolistas». Dice el técnico vasco que «el boca a boca hace mucho, y ya existe una imagen al exterior, al resto de futbolistas que ayuda en este tipo de operaciones». Tras los malos momentos, «siempre cuesta mucho que los jugadores, los representantes… vuelvan a confiar en el proyecto que se va a crear». Asunto resuelto, según Lasheras: «Ahora mismo estamos en un momento en el que los futbolistas confían en el proyecto, y el caso más claro es el de Mario Nájera: jugadores con muchas ofertas pero que han preferido apostar por esto».
Actualmente son 24 los dorsales que ya tiene ocupados el director deportivo de un máximo de 25 fichas. Por tanto, la plantilla parece vista para sentencia, «aunque hasta que no se baja la persiana del periodo de fichajes no se puede decir que está todo cerrado. En el fútbol hasta el último día puede pasar de todo».


