El Partido Socialista riojano ha reprobado este lunes «el desgobierno» en el Servicio Riojano de Salud (SERIS), que se confirma, ha dicho, tras «el cese fulminante» en la Dirección de Enfermería del Hospital de Calahorra después de una «cascada de dimisiones y ceses» de responsables de la gestión de los hospitales riojanos.
El PSOE ha añadido que el cese en la Dirección de Enfermería del Hospital de Calahorra «va mucho más allá de los movimientos propios de una simple reestructuración provocada por la integración» de este centro hospitalario en el SERIS.
En opinión de los socialistas riojanos, estos ceses y dimisiones vienen provocados por «la incapacidad de Martín -en referencia a la consejera de Salud, María Martín- para gestionar la sanidad pública riojana».
Según el PSOE, «ni siquiera el recién nombrado director médico del Hospital de Calahorra conocía el cese de su directora de Enfermería, que también desconocía que iba a ser cesada de manera fulminante».
Para el PSOE, esta situación «evidencia que los movimientos que se están produciendo en la dirección sanitaria riojana están presididos por la improvisación, el amiguismo y el revanchismo político con los que la consejera de Salud dirige sus decisiones».
Los socialistas lamentan que el Gobierno riojano, presidido por Gonzalo Capellán, pretenda «abocar a la irrelevancia al Hospital de Calahorra», ya que «la falta de una estructura directiva propia en el Hospital de referencia de La Rioja Baja y el freno a las importantes inversiones iniciadas por el Gobierno anterior sitúan nuevamente a este hospital en una posición crítica».
«Volver a una gestión teledirigida desde Logroño, sin la presencia in situ de los profesionales que deben tomar las decisiones, puede acabar convirtiendo a este hospital en un mero centro de especialidades», ha considerado el PSOE.
Para la principal fuerza política de la oposición en La Rioja, «los vaivenes de la consejera (de Salud) con los ceses y nombramientos de directivos del SERIS tienen su origen en los sobresueldos ilegales que los altos directivos del PP siguen cobrando por una actividad extraordinaria incompatible con sus cargos».


