El Plan de Comercio Minorista de La Rioja 2025-2027 plantea configurar un modelo exitoso del comercio riojano caracterizado por la calidad del producto, su especificidad, cercanía al cliente y aprovechando los recursos turísticos, deportivos y culturales que ofrece la región, como complementos de atracción al cliente.
Así lo han anunciado este lunes la consejera de Economía, Belinda León, y el director general de Empresa, Amadeo Lázaro, en una rueda informativa, en la que han detallado las líneas principales de este Plan.
Hasta finales de año, el Gobierno de La Rioja, en colaboración con agentes sociales, asociaciones de comerciantes, ayuntamientos y comerciantes definirá las acciones concretas de este plan, una vez superada la fase de consultas con los representantes de estos organismos, representados en el Consejo de Comercio.
Se trata, entre otros aspectos, de aprovechar focos de atracción de visitantes y las sinergias existentes, conscientes también de la importancia de la digitalización y la Inteligencia Artificial, que requieren aumentar la formación y la capacitación de los comerciantes. “El objetivo es diseñar un nuevo modelo de región comercial que contribuya a generar focos de atracción de visitantes y consumidores, aprovechar las sinergias existentes y propiciar la competitividad del sector y su propio entorno”, ha explicado León.
La consejera ha destacado “la digitalización, la sostenibilidad, la formación y la colaboración” como los cuatro pilares que sustentarán esta iniciativa.
El Gobierno de La Rioja ya ha licitado el servicio de consultoría y asistencia técnica para la elaboración de este Plan Trienal por un importe total de 82.468,49 euros.
Las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta las 14 horas del 22 de julio.

Este instrumento incluirá un diagnóstico de la situación actual del sector en La Rioja (análisis del comercio minorista y de la demanda comercial), la evaluación de planes similares y otras actuaciones de promoción del comercio minorista significativos por el éxito de sus resultados (nacional e internacional), y las líneas de intervención y definición de proyectos que lo integren.
León ha enumerado la “proximidad al cliente, el conocimiento profundo del mercado local, la flexibilidad y capacidad de adaptación, la variedad y personalización en la oferta de productos” como fortalezas de un pequeño comercio.
Este pequeño comercio tiene la oportunidad de crecer a partir del “interés por productos locales y sostenibles, la digitalización y la venta online, las colaboraciones con otros comercios y sectores, y el desarrollo de experiencias de compra únicas”, ha indicado.
Por el contrario, las principales debilidades detectadas en el pequeño comercio son la falta de digitalización, el limitado acceso a financiación, la dependencia de la estacionalidad en ciertos sectores y la escasa formación en nuevas tecnologías, ha resaltado. Asimismo, está amenazado por la competencia de grandes plataformas online, los cambios en la legislación y normativa o las fluctuaciones económicas y la reducción del poder adquisitivo.
León ha recordado que el apoyo de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (ADER) al comercio riojano es “fundamental en la capacitación de los comerciantes, la modernización de los negocios y la cooperación entre empresas individuales”. El objetivo es apoyar al sector en los procesos de renovación y/o transformación digital de los establecimientos y en la creación de nuevas oportunidades de negocio. El presupuesto total contemplado por la ADER en apoyo al sector comercial ronda los 1.250.000 euros.
“El comercio minorista representa uno de los sectores estratégicos de la actividad económica de la práctica totalidad de las ciudades, municipios y regiones», ha destacado Lázaro. Ha añadido que se trata de «un sector fundamental, debido a su importante aportación al PIB y su contribución a la creación y mantenimiento de empleo”.
A raíz de la pandemia, ha informado, “el comercio minorista ha tenido que adaptarse rápidamente a nuevas formas de venta, especialmente a través del comercio electrónico”. “La digitalización, el cambio en los hábitos de consumo y la globalización han transformado radicalmente el sector”, ha agregado. Según los últimos datos del Observatorio del Comercio de La Rioja (mayo 2024), La Rioja cuenta con 3.573 establecimientos comerciales.
De ellos, un 32 por ciento (1.143) pertenece al sector de la alimentación; un 17,5 por ciento (626), al textil; un 15,5 por ciento (554), al equipamiento del hogar; y un 11,3 por ciento (403), a farmacias, perfumerías, droguerías u ópticas. En 2022, el comercio supuso el 17,9 por ciento del PIB en La Rioja.
Según el Instituto de Estadística de La Rioja, hay unas 9.200 personas ocupadas en el comercio minorista de esta región (unas 17.000 contando todos los tipos de establecimientos comerciales).
Asimismo, en La Rioja hay 183 librerías, papelerías, quioscos o bazares; 157 joyerías, jugueterías, tiendas de regalos y complementos; 153 comercios del sector del automóvil; 114 establecimientos de fotografía, informática o telefonía; y 74 estancos.
Logroño es el municipio con mayor número de establecimientos (1.855 y 2.071 contando su área de influencia), seguido de Calahorra (329), Arnedo (211),
Haro (162), Nájera (126), Santo Domingo de la Calzada (97), Alfaro (92), Ezcaray (62), Rincón de Soto (42) y Lardero (35).


