Siete de julio. Primer encierro de los Sanfermines y el logroñés Sergio Jorge ya está unas horas antes «de los nervios». Lleva más de dos décadas acudiendo esta semana a Pamplona a disfrutar de las primeras horas de la mañana en el recorrido del encierro más famoso del mundo.
«Mi afición viene desde que tengo uso de razón. Mi abuelo ya me llevaba a los encierros de Santo Domingo», recuerda. Entonces ya veía el encierro de Pamplona en la televisión y antes de cumplir la mayoría de edad hizo su primer viaje a la fiesta preferida de Hemingway. Más de dos década hace desde ese primer año. «Es una sensación que engancha, no puedes quitarte», bromea. «El año pasado no pude correr porque tenía dos costillas rotas y no los pude ni ver en la televisión».
No es el único encierro al que ha acudido en su trayectoria de corredor. «Antes nos recorríamos toda España: Valencia, Ciudad Rodrigo…» Ahora los viajes son más cortos: «Lardero, Arnedo, Calahorra, Rincón de Soto…».

Este domingo comenzará con la misma rutina de cada año. «Me levanto a las cinco de la mañana, me ducho y salgo para Pamplona». Allí busca un aparcamiento y «voy al mismo bar todos los años, es donde me guardan las cosas». Y de allí directo a la calle Mercaderes. «Allí los toros arrean más». Antes de empezar a correr las típicas charlas con compañeros que ya se han convertido en amigos a través de los años. «Voy solo pero allí me junto con mucha gente de La Rioja Baja, además hay otros de Cádiz, Valencia, Madrid que nos vemos de año en año sólo en Pamplona».
Nunca ha tenido ningún percance grave en Pamplona – crucemos los dedos-. «Algún pisotón y un año que un buey me estampó contra la pared». Lo que sí recuerda a la perfección es su carrera preferida. «Fue en 2017, en un encierro con los Jandilla, creo que fue el quinto».
Siempre ha corrido con una camiseta para visibilizar el cáncer de mama pero «este año cambio y voy a llevar una de ARPA para visibilizar a los chavales». Mientras amigos y familia se quedan en casa con un ojo en la tele y otro en el móvil. «Como no pueden andar llamando a todo el mundo, en cuanto vuelvo a tener el móvil a mano pongo que estoy bien en mi estado de whatsapp porque siempre hay mucha gente pendiente».
Este domingo empieza una nueva historia de Sergio y los Sanfermines. Suerte y al toro.


