La directora de la Fundación Miguel Ángel Blanco, Cristina Cuesta, ha inaugurado la exposición ‘La voz de las manos blancas’ este viernes y ha señalado que «recordando se ponen límites al olvido». La exposición, que estará hasta el 11 de agosto en el Ayuntamiento de Logroño, recoge una síntesis de la historia del terrorismo de ETA y «la evolución de la conciencia ciudadana sobre lo ocurrido con símbolos fundamentales como las manos blancas y el lazo azul», según ha señalado la directora de la fundación.
Cuesta ha indicado que «las víctimas dan sentido a la exposición y al recuerdo» y ha destacado la figura de Miguel Ángel Blanco como un «símbolo» en el que se pueden reconocer todas las víctimas del terrorismo, incluso los ciudadanos que tienen «unos principios arraigados y unas nociones básicas sobre la vida, la libertad y la democracia».
En la inauguración, la comisaria de la exposición ha nombrado a los padres de Miguel Ángel Blanco y a su hermana y presidenta de la fundación, María del Mar Blanco, con el objetivo de «recordar el eterno agradecimiento que le han transmitido» por su apoyo en la fundación. Sin embargo, ha querido subrayar que son conscientes de que «la mayoría de las víctimas son anónimas» y que esta exposición pretende ser un «reconocimiento a las víctimas anónimas, pero específicamente a las riojanas», mostrado con tres paneles de la exposición, ha asegurado Cuesta.
La directora ha subrayado que es una exposición de historias «de coraje y de sacrificio de personas que son referentes» que «deben ser contadas y recordadas». Cuesta ha añadido que «hay temas pendientes», pero «lo importante es haber derrotado policialmente al terrorismo». Es por eso mismo que, «como víctima profesional de la Fundación de Víctimas del Terrorismo y como ciudadana española», es consciente de que «hay que investigar todo lo que no se ha conseguido saber sobre lo que vivió y sufrió la comunidad riojana».
El alcalde de Logroño, Conrado Escobar también ha participado en la inauguración y se ha acogido a la reflexión de Cristina Cuesta, señalando la figura de Miguel Ángel Blanco como el concejal que «peleó por la democracia». El primer edil ha descrito el asesinato de Blanco como «un punto de inflexión en la justicia y la democracia de España», aludiendo a la ciudadanía que dice «¡basta ya!» al terrorismo y ha sentenciado que «la democracia se tiene que defender todos los días para que todos los asesinatos de ETA no fueran en balde».
Así pues, la directora ha subrayado el mensaje «tú y todos» que dejó un ciudadano de Ermua en un documento histórico que se presenta en la exposición, donde se refleja la solidaridad que reflejaron los vecinos de la localidad vizcaína. Y ha concluido el encuentro señalando que las víctimas del terrorismo siempre han merecido el recuerdo y el homenaje, porque «la memoria tiene que seguir entre nosotros».


