El jurado ha considerado culpable al conductor ebrio acusado de ser el presunto autor de un delito de homicidio doloso al chocar de frente con otro, un joven de 31 años que falleció en el accidente de tráfico, ocurrido en la carretera N-111, cerca de Nalda, en 2018.
La portavoz del jurado ha leído este miércoles el veredicto en la Audiencia Provincial de Logroño, donde, desde el pasado día 19, se celebra este juicio.
Con el apoyo de 7 votos a favor y 2 en contra, el jurado ha considerado culpable al acusado de causar la muerte de la víctima al invadir con su coche el carril contrario de forma decidida y deliberada, sin posibilidad de evitar la colisión. Por unanimidad, el jurado entiende que el acusado es culpable de conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas y de hacerlo con temeridad manifiesta y poner en peligro la vida de las personas.
Ahora será el presidente del tribunal el que emita el fallo, para el que la Fiscalía pide una pena de 11 años de cárcel para este hombre como presunto autor de los delitos de conducción temeraria, conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y homicidio doloso.
La acusación particular, ejercida por los padres y los ocho hermanos del fallecido, solicita una pena de 15 años de cárcel; y la defensa del acusado, que inicialmente solicitaba su absolución, ha reclamado que se imponga una pena en un grado menor, entre 5 y 10 años de prisión, aunque ha anunciado que recurrirá el fallo.
Desprecio por la vida ajena
La portavoz del jurado ha detallado que han encontrado al acusado culpable de conducir bajo los efectos del alcohol «con temeridad manifiesta» y «desprecio por la vida ajena» y, por mayoría, le han considerado culpable de invadir el carril contrario de forma decidida para causar la muerte del conductor que iba en sentido contrario.
Para llegar a esa conclusión, el jurado ha considerado probado que el 27 de julio de 2018 el acusado salió conduciendo de Soria bajo los efectos de bebidas alcohólicas y circuló de forma irregular, lo que obligó a hacer maniobras a otros conductores en diferentes puntos de la N-111.
En la recta de Nalda, aunque era visible la proximidad de otro vehículo de frente, de forma «súbita y brusca», el acusado invadió el carril contrario con la intención directa de envestir y causar la muerte a su conductor, quien no tuvo posibilidad de evitar la colisión. En ese momento no había circunstancias meteorológicas que provocaran esta maniobra, ni se encontraron en el lugar huellas de frenada, según el veredicto del jurado, que ha hecho constar que no es partidario de una suspensión de condena o del indulto de este hombre.
«No podrá pagar ni en diez vidas»
La fiscal se ha ratificado en su solicitud de 11 años de prisión para este hombre al aplicar las atenuantes de embriaguez y dilación, ya que inicialmente pidió 13 años de cárcel; y solicita que sea privado del derecho a conducir durante 9 años y, una vez pasado ese plazo, tenga que volver a obtener el permiso de conducir si lo desea.
También pide para la familia del fallecido una indemnización como responsabilidad civil de 720.000 euros, una cifra que supera el baremo oficial por el carácter doloso del delito cometido.
La familia del fallecido, como acusación particular, ha ratificado su petición de 15 años de prisión, ya que no cree en la atenuante de embriaguez, dado que las pruebas forenses establecieron que esta «levemente» afectado por el alcohol; y achaca, en parte, la dilación del proceso a la defensa del acusado.
A ello suma que el acusado, tras salir de prisión, no se acerque o comunique con la familia de la víctima durante 10 años. La compañía de seguros del acusado reclama que se aplique el baremo de daños oficial o, como mucho, se incremente en un 20 o un 15 por ciento, según la jurisprudencia de casos similares.
El abogado del padre del acusado ha pedido no hacerse cargo de la indemnización que se le imponga a su hijo, dado que le había prohibido conducir su coche, denunció su robo y declaró que tenía «miedo de que pudiera pasar una desgracia», como ocurrió después.
La defensa del procesado ha expresado su disconformidad con el veredicto del jurado, que recurrirá, y ha pedido que se tengan en cuenta las atenuantes para dejar la pena en un grado inferior de entre 5 y 10 años de prisión. Respecto a la indemnización, el abogado ha considerado que su cliente no podrá pagarla «ni en diez vidas».


