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Presente y futuro de una viticultura de precisión con Altavitis

La viticultura del futuro ya es cosa del presente. Monitorización, optimización, control, gestión medioambiental,… y todo ello de la mano de la inteligencia artificial. Una herramienta que se debe abrazar para aprovechar todas las oportunidades de desarrollo que brinda a múltiples sectores. Y el del campo no iba a ser menos. La empresa riojana Altavitis Technologies ha sido una de las participantes en el Plan EmprendeRioja de la Agencia de desarrollo Económico de La Rioja creado para fomentar el emprendimiento en la región. Una empresa que ha sido consciente del potencial de esta transformación digital como un instrumento para prever y solucionar algunos de los problemas del viñedo apostando por la viticultura de precisión.

Todo comenzó en 2022 con el proyecto de inteligencia artificial ‘Mapping de la incidencia y severidad de las enfermedades de la madera del viñedo con el uso de nuevas tecnologías no invasivas e inteligencia artificial’ realizado en Bodegas Muga. Una plataforma sensorizada que procesa imágenes con un algoritmo de ‘deep learning’ y visión artificial para cuantificar el porcentaje de superficie foliar afectada por las enfermedades de la madera, cepa a cepa. Con ella se ha podido mapear y monitorizar en tiempo real las condiciones del viñedo, permitiendo a los viticultores tomar decisiones basadas en datos precisos y actualizados para una mejor gestión de recursos, como el agua y los fertilizantes. Además, el monitoreo constante ha permitido la detección temprana de plagas y enfermedades, lo que facilita intervenciones rápidas y efectivas.

Otro resultado importante que arrojó el proyecto Mapping es la mejora en la calidad y el rendimiento de las uvas. «Al proporcionar información detallada sobre las condiciones del viñedo, Altavitis ha ayudado a los viticultores a ajustar sus prácticas agrícolas para maximizar la producción y mejorar la calidad de las uvas. Los datos recopilados también han permitido una mejor planificación y previsión de la cosecha, lo que es crucial para mantener la calidad del vino», describe Javier Tardáguila, director del proyecto así como catedrático de la Universidad de La Rioja e investigador en el ICVV.

Esta empresa, ganadora de los Premios de la Plataforma Tecnológica del Vino 2023 en la categoría ‘Start Up Innovadora’, ha dado más poder al viticultor, que ahora es capaz de tomar decisiones de manera rápida y precisa para gestionar el viñedo de una forma más eficiente y sostenible. Y es que no se trata solo de mejorar la productividad, sino también de promover prácticas agrícolas más respetuosas con el medio ambiente.

«Al utilizar tecnologías como sensores de campo y algoritmos de inteligencia artificial buscamos transformar la viticultura en una actividad más precisa y adaptativa. Tenemos claro que la industria vitivinícola se enfrenta a desafíos relacionados con la sostenibilidad y la optimización de recursos. La salud vegetal, la gestión del agua, el control de plagas y enfermedades, la optimización del rendimiento y calidad de las uvas son problemáticas constantes que afectan tanto a la producción como a la rentabilidad de las bodegas», recuerda Tardáguila.

Desde sus inicios, Altavitis ha expandido su tecnología y servicios a varias bodegas tanto en el ámbito nacional como internacional. La implementación de sus soluciones en Bodegas Muga, que resultó ser todo un éxito, sirvió como un caso de estudio y validación, demostrando el impacto positivo de sus tecnologías en la gestión de viñedos. Esto atrajo el interés de otras bodegas de regiones como Galicia, Canarias o Burdeos que buscan innovar y mejorar sus prácticas vitivinícolas mediante la incorporación de herramientas tecnológicas avanzadas. Altavitis ha firmado acuerdos de colaboración con bodegas de renombre en diferentes regiones vitivinícolas, adaptando sus soluciones a las particularidades de cada viñedo y su entorno.

Cabe reseñar que el enfoque de Altavitis en la personalización y escalabilidad de sus tecnologías ha sido crucial para su expansión: » Cada viñedo tiene sus propias características y desafíos únicos, por lo que trabajamos estrechamente con cada bodega para asegurar que sus herramientas se integren de manera efectiva y
generen resultados óptimos. Nuestra capacidad para demostrar mejoras tangibles en la producción, la calidad de las uvas y la sostenibilidad ha sido un factor clave en
el crecimiento y aceptación en la industria vitivinícola».

Un futuro más cercano

Altavitis está actualmente trabajando en varios proyectos innovadores que prometen seguir transformando la industria vitivinícola. Uno de sus focos principales es la implementación de sistemas de IA más avanzados para el análisis predictivo de condiciones climáticas y su impacto en los viñedos. «Este proyecto pretende proporcionar a los viticultores herramientas más precisas para la planificación y la gestión proactiva de sus viñedos, mejorando así la resiliencia frente a eventos climáticos adversos», apunta Tardáguila.

Por otro lado, el equipo de Altavitis está explorando el uso de sensores avanzados para una monitorización aún más detallada y en tiempo real de los viñedos, lo que permitirá una intervención más rápida y efectiva en caso de detectar problemas. En el corto y medio plazo, también planea expandir sus soluciones a mercados internacionales, estableciendo colaboraciones con bodegas de distintas regiones vitivinícolas del mundo, tanto en Europa como en México y Estados Unidos.

«El futuro de la inteligencia artificial aplicada al viñedo es prometedor y está lleno de potencial para revolucionar la industria vitivinícola. A medida que la tecnología
avanza, se espera que la IA pueda integrarse aún más en la gestión del viñedo y es que las futuras aplicaciones incluirán el desarrollo de modelos predictivos más avanzados que puedan anticipar cambios climáticos y sus efectos en los viñedos. Todo ello permitirá a los viticultores adaptar sus estrategias con mayor antelación. Además, la IA ayudará a optimizar aún más la gestión de recursos, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la sostenibilidad de las prácticas vitivinícolas», destaca Tardáguila.

A largo plazo, añade, la IA también podría desempeñar un papel crucial en la personalización del vino, utilizando análisis de datos para entender mejor las preferencias del consumidor y ajustar los procesos de producción en consecuencia. La integración de IA con otras tecnologías emergentes, como el internet de las cosas (IoT) y la robótica, abrirá nuevas posibilidades para la automatización y el control preciso de los viñedos.

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