Tras una espectacular carrera deportiva (consiguió con la Real Sociedad el subcampeonato de liga en la temporada 2002-03 y llegó a jugar el Mundial de 2002), Javier de Pedro vive a sus 50 años las horas más bajas de su trayectoria personal. El exfutbolista riojano ingresó este martes en la prisión de Martutene (Guipúzcoa), después de que la Ertzaintza le detuviera en la sidrería de Astigarraga en la que trabaja como parrillero.
Tal y como detalla El Diario Vasco, los agentes hicieron efectiva una orden de búsqueda y captura sobre De Pedro, que debe cumplir una condena de nueve meses de prisión por un delito de violencia machista, tras maltratar a una mujer residente en Pasajes. No es el primer problema de esta naturaleza para el exfutbolista. Tampoco el último: este mismo lunes una mujer la denunció en San Sebastián por, presuntamente, romperle un brazo.
La agresión que ha llevado a De Pedro a la cárcel se produjo en 2018 en un hostal de San Sebastián, aunque en 2010 ya fue condenado por un delito continuado de amenazas e injurias a su expareja a través de mensajes telefónicos. Un año antes, la Ertzaintza le sorprendió durante un control en Irún circulando con el triple de la tasa de alcohol permitida al volante.
Cuando a finales de 2019 se puso al frente del banquillo del Yagüe (Tercera División), el exfutbolista de Viniegra de Abajo se refirió a sus antecedentes por violencia machista asegurando que «todo el mundo ha cometido errores pero eso son gilipolleces; se ha publicado más de lo que se tenía que publicar y por eso estoy ya en la calle».


