Escribo desde un rincón de La Rioja Baja entre los valles de Ocón, Cidacos y Jubera. En concreto, desde el refugio de Cabimonteros en Sierra la Hez, un lugar idílico rodeado de pinares, robledales y uno de los hayedos más septentrionales de nuestra región. Los refugios de montaña públicos y gratuitos son lugares a cubierto, estupendos para hacer una parada en mitad de la naturaleza para almorzar, descansar o resguardarse de las inclemencias del tiempo en mitad de una marcha senderista o un paseo campestre en cualquier época del año.
Pero escribo estas líneas por la indignación que me produce el estado actual del refugio. En él es patente la falta de civismo por parte de algunos de sus visitantes. En este pequeño refugio, que en sus días fue más acogedor, se pueden observar en la actualidad paredes totalmente llenas de pintadas, bolsas de basura y otros residuos en su interior, falta de respeto por el mobiliario como la mesa de merendero deteriorada o la cerradura de la puerta de entrada rota.
Hace unos meses entre un par de personas se limpió y se hicieron pequeñas reparaciones en el refugio de Cabimonteros. Se compraron elementos básicos como bolsas de basura, escoba, recogedor, pala y caldero de metal para poder recoger la ceniza de la chimenea y se dejaron allí. También se cortó algo de leña y se colocó una hoja con unas normas básicas para su utilización, con el fin último de lograr una estancia fugaz mucho más agradable en el refugio. Pequeñas actuaciones altruista para cuidar el lugar entre todos. Fue bonito ver en sucesivas visitas semanas después que otras personas habían colaborado también trayendo un mantel para la mesa, dejando algo de sal, velas o mechero.

Siento rabia, impotencia y tristeza al descubrir escasos tres meses después de todo esto que todas estas herramientas ya no están en el refugio y su estado ha vuelto a ser bastante penoso. Da mucha pena que lugares públicos como este, siendo para uso y disfrute de todos, no se aprecien, cuiden y mantengan con un poco más de cariño. Otros refugios riojabajeños cercanos como Nido Cuervo, Monte Real o el del hayedo de Santiago sufren una situación similar de abandono y dejadez, como si de una enfermedad contagiosa se tratara.
Recientemente han surgido otras iniciativas ciudadanas como “Refugios libres dignos” entre un grupo de amigos aragoneses que mejoran refugios de este tipo. Una de sus actuaciones hemos tenido la suerte de recibirla en el refugio de Bonicaparra en Ezcaray, pero me sigue pareciendo una lástima que sólo se cuiden con más esmero ciertos entornos como parques naturales, nacionales, Pirineos, etc., y no se valore lo propio, con un montón de sierras y lugares preciosos en nuestra región.
También sería interesante que desde la Administración, ayuntamientos o guarderío forestal se implicaran más o se buscaran soluciones a la situación de los refugios de montaña. Por ejemplo, haciendo más mantenimiento, supervisión o con otras formas de gestión como prestar las llaves bajo fianza, entre otras. Si no estos lugares que son de todos terminaran cerrándose al público o desapareciendo.
*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.


