La Agencia Estatal de Meteorología ha señalado que espera este jueves la llegada de un frente frío al norte de la Península precediendo a una masa de aire frío, húmedo e inestable conducida por vientos de componente norte. Para el sábado es muy probable la llegada de un segundo frente al que también seguirá aire frío e inestable con vientos del norte.
La primera entrada de aire frio, entre el jueves y el viernes, producirá un descenso generalizado de las temperaturas en la Península y Baleares con heladas en una gran parte del interior peninsular y descenso de las cotas de nieve en la mitad norte peninsular hasta los 400-600 metros o incluso, ocasionalmente, más bajas. El viento del norte contribuirá a aumentar la sensación de frío.
Sin embargo, lo más significativo serán las cantidades de nieve que se esperan en las comunidades cantábricas. Entre el jueves y el viernes se prevén acumulaciones de nieve de más de 20 cm por encima aproximadamente de 500 metros en el interior de Asturias, Cantabria y algunas zonas del País Vasco, Navarra y La Rioja; en zonas altas, por encima
de 1.000 metros, las acumulaciones pueden alcanzar los 50 centímetros.
Aunque la incertidumbre es mayor respecto a los efectos que se produzcan tras la entrada del segundo frente a lo largo del sábado y el domingo, es probable que sean comparables a los descritos para el jueves y viernes. En ambos episodios, además de las nevadas más destacadas en las Comunidades cantábricas, también serán significativas en la vertiente norte de Pirineos, norte de Castilla y León, sistemas Central e Ibérico e interior del sureste peninsular.
A partir del lunes aumenta la incertidumbre en cuanto a la evolución de la situación atmosférica. El escenario más probable para el comienzo de la próxima semana, con un 70% de probabilidad, apunta hacia la aparición de bajas presiones en el Mediterráneo occidental que contribuirían a la entrada sobre nuestro territorio de aire del noreste de carácter continental, seco y muy frío.


