Los vecinos de Manuel, el joven fallecido este lunes tras el atropello brutal en el Centro de Salud de Haro, han esperado a las siete y media de la tarde para rendirle un emotivo homenaje en su pueblo natal, Santurde.
Aún sin casi hacerse a la idea de la noticia, todos han dejado sus quehaceres diarios para acercarse a la plaza del ayuntamiento como símbolo de apoyo a la familia, como homenaje «al chaval siempre preocupado por cuidar a los demás».

Lo que muchos no se esperaban era que allí también estarían presentes los compañeros del joven. Una decena de ambulancias del SERIS, de Cruz Roja y de diferentes servicios sanitarios han hecho presencia en la plaza para acompañar a la familia en su dolor.
Sirenas encendidas como símbolo de respeto y aplausos de los vecinos hacia los sanitarios compañeros que han demostrado una vez más que siempre están ahí.


