El hallazgo este lunes de un cadáver en el fondo de la piscina de una urbanización de Cascajos ha alimentado toda suerte de especulaciones por las circunstancias en las que fue encontrado: con las manos atadas mediante bridas y pesos en los bolsillos.
Desde un primer momento, los investigadores manejaron el suicidio como principal hipótesis del macabro suceso y así lo ha confirmado este martes la instancia judicial que instruye la causa, al no hallar ningún indicio de acto criminal en torno al caso.

Según la información a la que ha tenido acceso NueveCuatroUno, el hombre fallecido -de 48 años- no era vecino de la urbanización, si bien lo había sido meses atrás, por lo que dispondría de llaves para acceder a las zonas comunes de la finca.
Un ‘puente negro’
La aparición del cadáver en la piscina comunitaria de Cascajos ha causado una notable conmoción entre la sociedad riojana, en un puente marcado por la tragedia. También este lunes, una mujer fue hallada muerta en el prostíbulo Los Tres Marqueses de Recajo; mientras que el domingo una anciana centenaria se precipitaba al vacío desde un cuarto piso en la calles Duques de Nájera de la capital riojana. En ambos casos, los investigadores también apuntan al suicidio como principal causa de las muertes.
Este martes, la tragedia ha vuelto a golpear en La Rioja, al encontrar sin vida en Cuzcurrita al empresario Guillermo Castillo, tras un asalto violento a su local, Bodega Guillermo.


