Visitar Logroño equivale a dejarse caer por la Laurel. Lo sabe cualquiera que haya recibido a amigos o familiares en la capital riojana y los mismos planes ha elegido este martes la reina Sofía, que se ha acercado a conocer el funcionamiento del Banco de Alimentos de La Rioja y no ha dejado pasar la oportunidad para recorrer la Meca gastronómica de la ciudad.
La emérita ha disfrutado de un almuerzo en el Tahití, justo antes de regresar a Palacio. Un instante que algunos viandantes han podido presenciar en el entorno de la calle Bretón, que contaba este martes con una presencia policial algo más nutrida de lo habitual.


