El fiscal pide cuatro años y medio de cárcel para cada uno de los dos acusados de traficar con droga, principalmente con cannabis, en Haro, a los que la Guardia Civil detuvo en Haro en 2016, y a los que la Audiencia Provincial de Logroño juzgará el próximo martes.
Según el escrito de la Fiscalía, al que ha tenido acceso EFE, las fuerzas de seguridad entraron en Haro en un inmueble tras comprobar cómo en él, donde residía uno de los acusados y otro era su colaborador, se había manipulado el contador eléctrico y acudían constantemente a él consumidores de estupefacientes.
Cuando los agentes entraron en el domicilio encontraron diferentes materiales de cultivo, como hormonas enraizantes, azufre o masilla para injertos; hallaron 75 tiestos de diferentes tamaños con plantas de marihuana, lámparas, ventiladores, extractores y una báscula. También encontraron diferentes cantidades de cannabis, de MDMA y anfetamina.
Las sustancias intervenidas hubieran alcanzado un valor de unos 3.600 euros en el mercado ilícito, detalla el escrito del fiscal, que cifra en 4.190 euros la cantidad defraudada en el suministro eléctrico.
La acusación pública califica estos hechos como un delito contra la salud pública, en la modalidad de posesión con fines de tráfico de sustancias que causan grave daño a la salud y sustancias que no causan grave daño a la salud; y también un delito de defraudación del fluido eléctrico.
Pide para los dos acusados, por ello, cuatro años y medio de prisión, además de una multa de 8.000 euros; y también indemnizar a la compañía eléctrica Iberdrola con 4.190 euros.


