«Hoy he sentido miedo, agobio, inseguridad y nervios». Es la confesión de Maikel Sáenz, un joven logroñés que esta semana ha denunciado una agresión homófoba en la capital riojana. Al bajar a pasear a su perro por la plaza México, otros seis jóvenes comenzarón a increparle por su condición sexual.
«Llegaron seis chavales y se sentaron en el banco a fumar. Todo iba bien hasta que me empezaron a mirar y a decir comentarios como ‘come pollas’, ‘puto maricón’, ‘mariquita’ y ‘ojalá te atragantes con una polla'», explica. En ese momento, aceleró su paso para salir del parque cuando antes. «Me estaba poniendo nervioso».
Entonces, los seis jóvenes se levantaron y le siguieron mientras continuaban riéndose e insultando con el mismo tipo de comentarios homófobos. Al llegar a una calle donde transitaba más gente, se dieron la vuelta y dejaron a Maikel en paz.

«Nada más llegar al portal, reventé a llorar del agobio y del miedo que sentía. Ojalá hubiese sabido reaccionar de alguna manera y no aganchado la cabeza y tirando hacia mi casa lo antes posible», confiesa el joven, quien también lanza una pequeña reflexión: «Y aún sigue preguntando la gente por qué existe el Día del Orgullo».
«Pues por este tipo de cosas. Porque seguimos siendo insultados, amenazados, golpeados y hasta asesinados. Porque luchamos por nuestros derechos. Porque queremos libertad y vivir sin miedo», concluye.


