Un año ha pasado ya desde que el primer contagio por COVID-19 llegase a La Rioja. Desde que la vida de los riojanos diese un vuelco de 180 grados. Mascarillas, distanciamiento, aforos limitados, cierre de negocios en una sociedad en la que juntarse, reunirse, abrazarse y besarse es parte intrínseca del día a día.
Doce meses en los que las cifras han sido parte de nuestra vida, en la que hemos aprendido qué es una incidencia acumulada, en la que el R-0 se ha convertido en un término más y en la que las palabras positividad, rastreo o trazabilidad han pasado a ser términos del día a día.
Todo empezó aquel frío mes de marzo. Lo que parecía que iba a ser un virus que se comportase como una gripe más empezó a evidenciar que nada era como lo que habíamos conocido hasta ese momento.
Marzo de 2020. El inicio de la pandemia
Sin test aún para certificar los casos, con mucha gente pasándolo en sus casas sin una confirmación clínica, llegaron los primeros contagios. Y no fueron pocos. 1.960 personas pasaron en ese momento por la enfermedad. Serían muchos más. Esos fueron sólo los que pudieron determinarse con los medios que había en esos momentos. Tuvieron que ser muchos más porque marzo de 2020 fue el segundo mes con más hospitalizaciones de todo el año. Un total de 619 personas pasaron por los hospitales riojanos en ese primer mes de la pandemia. No fue menor la incidencia en la UCI. 54 personas pasarían por ella, no volverían a pasar tantos hasta el mes de enero de este año. El primer mes de la pandemia se saldaría con 90 fallecidos. Casi un centenar de riojanos serían los primeros en perder la vida en un mes que mortuoriamente ni siquiera fue completo ya que el primer fallecido en La Rioja no se registraría hasta el 10 de marzo. Era una mujer de 73 años, que estaba ingresada en el Hospital San Pedro y que padecía múltiples enfermedades previas; los factores de riesgo a los que tristemente ya nos hemos acostumbrado.
Abril 2020. El mes con mas ingresados y más fallecidos
Si un mes quedará marcado para siempre como el más luctuoso será abril de 2020. A pesar del estado de alarma, a pesar de las duras restricciones que se impusieron en el país, a pesar del miedo y la incertidumbre, abril nos lo robaron, se lo robaron a demasiadas personas. 1.976 riojanos se infectaron en el mes más primaveral del año. Al menos esos fueron los certificados por la Consejería de Salud. Además, abril fue el mes con más ingresos hospitalarios. Un total de 814 personas pasaron por los hospitales riojanos. De ellos 34 tuvieron que ser ingresados en la UCI. Pero la cifra más escalofriante de este mes llegó en el apartado de las defunciones. 243 personas fallecieron a lo largo de esos 30 días. Una media de 8 diarios con picos que llegaron a sobrepasar las dos decenas de fallecidos en días marcados en negro en el calendario riojano. Una tercera parte de los fallecimientos que lleva La Rioja se produjeron en ese mes de abril de aplausos en los balcones, sin Semana Santa y con la incertidumbre de no saber cuando acabaría la pesadilla.
Mayo 2020. Final de la primera ola
Mayo empezó a dar un respiro que duraría meses. La desescalada, el aprenderse cada quince días las nuevas medidas, los primeros paseos por las calles y la vuelta de los niños a los juegos al aire libre marcaron el mes de mayo en el que se registraron únicamente 115 positivos en COVID-19. Una reducción con respecto al mes anterior de un 94 por ciento. Las medidas drásticas habían cumplido su misión y se vislumbraba entonces una posible segunda ola lejana, quizás en octubre, decían los expertos. En mayo 51 personas pasaron por los hospitales de las que tres tuvieron que entrar en las camas de críticos y 28 personas fallecieron.
Junio 2020. La nueva normalidad. Sólo 26 positivos
Epidemiologicamente, si un mes fue casi perfecto fue el de junio. Con la llegada del calor, las medidas aún interiorizadas por la población y la ‘nueva normalidad’ que ahora se reconoce que fue algo rápida, llegó el mes con menos contagios del año. Fueron únicamente 26 los positivos registrados. Cada nuevo caso se convertía casi en noticia después de los meses vividos. Se empezaba a trabajar en la llegada de los temporeros en La Rioja porque ya se empezaban a oír datos muy malos de otras comunidades. A pesar de la baja incidencia de casos, cinco personas tuvieron que ser hospitalizadas, ninguna de ellas pasó por las UCIS riojanas, pero otras cinco fallecieron. Eran las cenizas que quedaban después de la batalla cruenta que se había vivido en los hospitales.
Julio 2020. Un verano casi ‘normal’
Aunque junio había sido el mes con menos casos, si un mes se puede considerar casi normal fue el de julio. 131 positivos se registraron en el mes de más calor del año y tres personas necesitaron ser ingresadas en los hospitales riojanos, pero nadie ingresó en la UCI por COVID-19, siendo este el único mes sin fallecimientos en nuestra comunidad. No ha habido otro mes sin tener que lamentar muertes en este terrorífico año. Un verano casi normal que nos dio alas e hizo que empezásemos a relajar las medidas tomadas. Qué ilusos, no sabíamos aún lo que nos quedaba por delante. Parecía que los 366 fallecidos hasta el momento serían los primeros y los últimos. Pronto nos íbamos a dar cuenta que la batalla no había terminado, La Rioja sólo había lamentado la mitad de los fallecimientos que se registran a día de hoy.
Agosto 2020. La relajación, antesala de la segunda ola
La relajación, las ‘no fiestas’ en algunos municipios, el adiós a un verano atípico pero esperanzador hizo que en La Rioja la segunda ola comenzase a vislumbrarse antes que en otras regiones. Agosto se saldó con 1.578 casos positivos. Se multiplicaban por doce el número de casos con respecto al mes anterior. Los hospitales comenzaban a llenarse. Un total de 75 personas tuvieron que ser ingresadas en las plantas del Hospital San Pedro o el Fundación Hospital de Calahorra. De ellas seis lucharon por su vida en la UCI y La Rioja, después de un mes sin muertos, comenzará a registrar los primeros fallecimientos por COVID-19: seis personas que se sumaron a la negra lista de los fallecidos.
Septiembre 2020. Los ingresos empiezan a aumentar.
El incremento de casos fue constante. Abrieron los colegios y sin embargo la mayor parte de los contagios no fue en ellos gracias a la labor ardua de docentes y alumnos. Aún así, septiembre terminó con 2.846 contagiados, de los que 260 pasaron por los hospitales. La UCI volvió a datos superiores a lo vivido desde abril. Fueron 19 las personas que estuvieron ingresadas en las camas de críticos. El balance fue mucho peor en los fallecidos. Un total de 47 personas perdieron la vida a causa del virus. La segunda ola comenzaba su escalada que vería su pico más alto de incidencia en los meses posteriores.
Octubre 2020. La segunda ola se hace realidad.
Con la segunda ola ya por todo lo alto, octubre fue el segundo mes del año pandémico que más contagios registró. Un total de 4.377 personas se contagiaron con el otoño en ciernes. Lo habían avisado los expertos: octubre sería un año complicado. Muchos hablaron del problema que podía surgir con la llegada de la gripe; pero la gripe nunca llegó: las mascarillas, las medidas higiénicas y el distanciamiento cortó de raíz la enfermedad. Pero el COVID-19 volvió a hacer estragos. Las camas de los hospitales riojanos volvieron a llenarse con 403 ingresos. 62 personas pasaron por las UCIS, números que no se habían registrado hasta la fecha y un total de 51 personas perdieron la vida. Llegarían más aún al mes siguiente a pesar de que los casos comenzaron a disminuir.
Noviembre 2020. El pico de la segunda ola.
Si un mes fue fatídico en cuanto a fallecimientos en la segunda ola fue el de noviembre. Los casos iban bajando pero los contagios del mes anterior se reflejaron en las UCIS y en los fallecimientos. En noviembre, aún así, hubo un total de 3.695 contagios. Se realizó una regularización de los casos que habían llegado a los hospitales, por lo que la cifra es algo más inexacta que las de meses anteriores y posteriores. Entorno a 425 personas pasaron por los hospitales riojanos, de los que 30 estuvieron ingresados en las UCI. Fue noviembre el mes con más fallecidos de la segunda ola. Un total de 83 personas perdieron la vida por el virus.
Diciembre 2020. Y sin terminar una ola…
Los casos comenzaron a bajar en el mes de diciembre con el fin de una segunda ola que nunca se llegó a doblegar del todo. Los datos era mejores pero no lo suficientemente buenos como para hablar de la finalización de la segunda parte de la historia del COVID-19 en La Rioja. Ese fue uno de los factores que hizo que llegase la tercera con datos aún elevados y una Navidad a la vuelta de la esquina. En diciembre hubo un total de 2.075 contagios en La Rioja. Los hospitales nunca dejaron de tener pacientes COVID y 178 personas fueron ingresadas ese último mes del año. De las que 14 tuvieron que pasar por las UCIS riojanas, que no lograban descansar después de una segunda ola con más ingresos que incluso en la primera en las camas de críticos. Un total de 34 personas perdieron la vida en el último mes del año. Las primeras vacunas llegaban pero de nada sirvieron para contener el inicio de la tercera ola.
Enero 2021. El mes con más contagios y más personas en las UCIS
Y como advertía prácticamente la totalidad de los expertos, los casos tras la Navidad comenzaron a aumentar. Nunca se habían dado tantos como en el mes que hacía que estrenásemos un 2021 esperanzador. 7.098 personas se contagiaron en enero de COVID-19. El 25 por ciento de los casos registrados en La Rioja se produjeron en el primer mes de este año. Además, fueron 511 las personas que necesitaron de hospitalización en la comunidad y 76 pasaron por las UCIS, la mayor cifra de toda la pandemia. 65 personas perdieron la vida y aún quedaban los resquicios de todos aquellos contagios que llegarían en forma de fallecidos con el mes de febrero.
Febrero 2021. Cierre estricto y descenso epidemiológico
El cierre durante un mes de los comercios no esenciales supuso frustración en la sociedad riojana, pero epidemiológicamente fueron un jarro de agua fría para el virus que empezó a remitir como nunca antes lo había hecho (ni siquiera en el estado de alarma). Los contagios cayeron en picado. Entorno al 80 por ciento de contagios menos que el mes anterior, en febrero hubo un total de 1.586 contagios por COVID-19. También se redujeron notablemente los ingresos, aunque siguieron siendo altos. 300 personas tuvieron que pasar por los hospitales riojanos de los que 57 estuvieron ingresados en las UCIS. El peor dato del mes fue sin duda el de los fallecidos que llegó hasta los 73 en el mes de febrero.


