Las procesiones de la Semana Santa de este año, al menos en su mayoría, serán únicas y tal vez irrepetibles en Logroño. Más allá de estrenos de enseres y otras novedades, la principal singularidad está relacionada con el cambio forzoso de recorrido de hasta seis cofradías.
Los más puristas echarán en falta estampas clásicas de las hermandades logroñesas en el entorno de la concatedral de La Redonda, pero cuando hay causas de fuerza mayor no queda otra que resignarse y buscar alternativas. Esas causas no son otras que las obras de restauración de la capilla de los Ángeles, que permanece cerrada desde el pasado otoño e imposibilitará que los pasos puedan salir por su puerta, obligando a seis cofradías a alterar sus itinerarios.
A última hora de este miércoles, la Hermandad de Cofradías de Pasión de la Semana Santa de Logroño y los responsables de estas corporaciones mantuvieron una reunión en la que quedaron definidos estos cambios, que afectan a cuatro de las siete jornadas de procesiones: Domingo de Ramos, Miércoles Santo, Jueves Santo y Viernes Santo.
La primera de las hermandades afectadas es la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén. La ‘Borriquita’, una de las procesiones más populares de la Semana Santa logroñesa, no podrá salir del interior de La Redonda, como es habitual. De hecho, el paso abandonará el principal templo de la ciudad el sábado 4 de abril (víspera del Domingo de Ramos, a partir de las 19:45 horas) a la iglesia de Santiago. Ya el domingo, el paso saldrá desde allí sobre ruedas hasta la Plaza del Mercado, donde tendrá lugar la tradicional bendición de los ramos como antesala del cortejo procesional.

A su regreso también se verá modificado el itinerario. A la altura de Muro de la Mata, en lugar de seguir hasta la calle Sagasta, se desviará por Marqués de Vallejo hasta la Plaza del Mercado, donde se quedará el Cabildo mientras la procesión continuará hacia Santiago por la calle Portales, Plaza Martínez Zaporta y Marqués de San Nicolás.
El Miércoles Santo se verán afectados por las obras de La Redonda los dos actos de la jornada. En primer lugar, la Limpieza y Veneración del Santo Sepulcro no se llevará a cabo en la capilla de los Ángeles sino en otro espacio aún por determinar (el altar mayor del templo es una de las opciones), siempre y cuando así lo aconsejen las autoridades eclesiásticas y sanitarias por la alerta de coronavirus. La procesión de El Encuentro también ofrecerá una estampa insólita, ya que la Virgen Dolorosa iniciará su recorrido desde la puerta principal de la concatedral, es decir, por la que acceden los feligreses desde la calle Portales.

La madrugada del Viernes Santo (a partir de la medianoche del jueves), la procesión del Silencio seguirá la misma dinámica, ya que María Magdalena también saldrá a Portales a través de la puerta principal de La Redonda.
Santo Entierro inédito
Aunque la jornada más inusual, sin duda, es la del Viernes Santo, día grande de la semana de Pasión de la capital riojana. Tras su vía crucis desde Santa María de Palacio, el Cristo de las Ánimas no ingresará en las naves de La Redonda, sino que permanecerá a cubierto en los soportales de las inmediaciones hasta el inicio de la procesión del Santo Entierro, en el que participan todas las hermandades de Logroño.

Quienes asistan a la Magna Procesión podrán ver una estampa única: al Santo Sepulcro saliendo desde la puerta principal de la concatedral, en lugar de la capilla de los Ángeles. Y, por si fuera, poco, otra novedad de alcance: la Virgen de la Soledad saldrá desde la iglesia de Santiago el Real en torno a las ocho de la tarde para incorporarse a la procesión del Santo Entierro desde la calle Sagasta.
Cabe señalar que respecto al año anterior también alterarán sus recorridos la procesión del Cautivo (Lunes Santo) y la Flagelación (Martes Santo); en este último caso porque la hermandad mantiene como tradición pasar frente a los domicilios de los hermanos que han fallecido en los últimos doce meses.


