De entre todas las rutas que se pueden transitar en Logroño al caer la noche, de largo la menos recomendable es la que implica cruzar el Parque del Carmen. A menos, claro, que quieras rodar un anuncio de detergente o de un milagroso producto quitamanchas.
Porque en las últimas semanas este concurrido parque de la capital riojana el parte meteorológico siempre está claro a partir de las cinco de la tarde en adelante: lluvia de guano generalizada. Los estorninos que se han instalado en su arboleda dan de vientre al unísono y sálvese quien pueda. El bombardeo no deja a nadie contento y, mientras tanto, el Ayuntamiento no puede hacer más que limpiar los restos de la metralla.

Porque aunque el pasado mes de octubre debía haber comenzado la campaña para ahuyentar a estas aves, el recurso presentado por una de las empresas aspirantes a su adjudicación ha dilatado el proceso y los estorninos siguen bañando con su digestión todos los rincones del parque.
«No ha habido abandono por parte del Ayuntamiento», defendía este lunes el portavoz municipal en la sintonía de Radio Rioja Cadena SER, donde avanzó que este miércoles llegará el ansiado punto de inflexión a este conflicto, ya que el Consistorio podrá al fin contratar el servicio.

Incluso, el particular ‘Guernica’ aviar ha llevado a los responsables municipales a replantearse cómo gestionar el problema de aquí en adelante: «A partir de las continuas quejas y demandas de la ciudadanía estamos reflexionando sobre qué otras medidas se pueden adoptar, como tener a mano material propio o hablando con el Gobierno de La Rioja para traer ahuyentadores».


