La Sección Primera de la Audiencia de Navarra ha acordado la apertura de juicio por la muerte del joven Asier B.G., de 15 años, quien falleció en una bajera de Viana el 23 de julio de 2015 tras ser alcanzado por un perdigón. Se revoca así el archivo decretado por la juez de Menores (en consonancia con lo expuesto por la Fiscalía) tras el recurso presentado por la familia de la víctima ante la Audiencia de la comunidad foral, quien sí ha confirmado el archivo respecto del otro menor investigado.
La titular del Juzgado de Menores de Pamplona había considerado en un auto emitido el pasado mes de abril que los hechos cometidos por el menor que disparó no eran constitutivos de «un delito leve de homicidio por imprudencia menos grave» al no cerrar con llave la puerta del chamizo en el que estaban, aunque para el segundo menor imputado no le achacaba ningún tipo de responsabilidad: no cabía hablar de coautoría porque éste no disparó el balín ni pudo prevenir el fatal desenlace.
Según expone ahora la Audiencia de Navarra, la conducta del menor expedientado puede calificarse como constitutiva de una imprudencia grave —como plantea la acusación particular— o menos grave —como aboga el fiscal—. En ambos supuestos, conforme a la legislación, podría decretarse el sobreseimiento sin la adopción de medidas correctoras por motivos socioeducativos.
No obstante, la Audiencia considera que «no existen suficientes datos objetivos como para concluir en que la existencia del propio proceso haya implicado efectivamente un suficiente reproche».
La Fiscalía había resuelto que los dos menores imputados (uno será ahora juzgado) estaban disparando hacia una tabla de conglomerado colocada en la puerta de la bajera en la que se encontraban, pero no la habían cerrado con llave tras salir de allí Asier Ballesteros junto con otro amigo. Al volver a entrar, cinco o diez minutos más tarde de su marcha, recibió el impacto de un perdigón que le rompió la aurícula izquierda del corazón y falleció instantes después.


