El brusco giro del tiempo ya es una realidad en La Rioja. Apenas 24 horas después de rozar los 27-28 grados en buena parte del valle, los termómetros han sufrido un desplome de hasta 17 grados, dejando un ambiente completamente distinto al de jornadas anteriores.
Los datos recogidos por Meteosojuela reflejan con claridad este cambio radical: de valores cercanos a los 26-27 °C en la tarde del viernes se ha pasado a registros en torno a los 10 °C en la tarde de este sábado. Un descenso acusado, progresivo durante la madrugada, pero especialmente notable a partir del mediodía.
Este vuelco térmico responde a la entrada de una masa de aire frío que ha barrido la estabilidad de días anteriores. El cambio no solo se ha traducido en temperaturas más bajas, sino también en un aumento de la nubosidad y un ambiente mucho más desapacible.
La caída térmica ha sido generalizada en toda la comunidad, aunque especialmente perceptible en el valle, donde el contraste con el calor previo ha sido más acusado. De hecho, la sensación ha pasado de casi veraniega a plenamente invernal en apenas unas horas.
Domingo aún más frío e inestable
Lejos de estabilizarse, la situación tenderá a acentuarse en las próximas horas. Las previsiones apuntan a un domingo todavía más frío, con temperaturas máximas contenidas, cielos nubosos y la posibilidad de precipitaciones en distintos puntos de La Rioja. Es más, en la Ibérica riojana se han activado los avisos amarillos.
Así, tras un arranque de abril marcado por el calor adelantado, la atmósfera recuerda ahora que la primavera sigue siendo una estación de contrastes, capaz de pasar del verano al invierno en cuestión de un día.


