El mundo del vino y del turismo enológico ha perdido este sábado a una de sus figuras más influyentes. El empresario alavés Juanma Lavín ha fallecido a los 63 años, dejando una profunda huella en Rioja Alavesa y en el conjunto del sector.
Vinculado desde sus inicios a la hostelería y la restauración, su trayectoria ha estado marcada por una constante apuesta por la innovación y la divulgación de la cultura del vino. Nacido en Vitoria, orientó buena parte de su actividad empresarial hacia Laguardia, localidad estrechamente ligada a sus raíces familiares y donde desarrolló algunos de sus proyectos más emblemáticos.
Entre ellos destaca Villa Lucía, un espacio que ha evolucionado con el paso de los años hasta convertirse en uno de los referentes del enoturismo en el norte del país. Allí impulsó un modelo que combinaba gastronomía, experiencia sensorial y divulgación, con iniciativas pioneras como un museo del vino accesible e inclusivo, concebido para acercar este mundo a todos los públicos.
Lavín también ha estado estrechamente vinculado a la creación y desarrollo de la Ruta del Vino de Rioja Alavesa, una iniciativa que ha contribuido decisivamente a posicionar la comarca como destino turístico de primer nivel, integrando bodegas, patrimonio y oferta cultural.
Su carrera comenzó en la década de los ochenta en el ámbito de la restauración, con un primer establecimiento familiar que fue creciendo con el tiempo. A partir de ahí, su actividad se fue diversificando hacia nuevos proyectos ligados al turismo y al vino, siempre con una visión adelantada a su tiempo y con el objetivo de generar experiencias en torno al territorio.
En el caso de Villa Lucía, ese enfoque se ha materializado en propuestas que han ido más allá de la oferta tradicional, incorporando elementos tecnológicos, experiencias inmersivas y una clara vocación inclusiva.
Su legado queda ahora reflejado en los proyectos que impulsó y en la evolución de un modelo de enoturismo que ayudó a transformar.


