A veces una llamada puede cambiar el ánimo… y hasta el rumbo. En el caso de Pape Cheikh, esa llamada ha llegado en un momento clave. El futbolista senegalés, recién incorporado al Promesas EDF de Logroño, ha encontrado en el apoyo del seleccionador nacional, Luis de la Fuente, un impulso inesperado para volver a creer en sí mismo y en su carrera.
El centrocampista, que pasó por equipos como el Celta de Vigo o el Olympique de Lyon y llegó a ser internacional con Senegal, vive ahora una etapa muy distinta en el fútbol riojano. Lejos de los focos de la élite, busca recuperar sensaciones y reencontrarse con el jugador que fue. Pero, en ese camino, el respaldo de quienes le conocen bien está siendo clave.
En declaraciones a El Larguero de la Cadena SER, Pape Cheikh ha relatado cómo recibió la llamada de Luis de la Fuente, quien fuera su entrenador en las categorías inferiores de la selección española. «Me dijo que no sabía nada de lo que me estaba pasando, pero que se alegraba de que hubiera vuelto. Me dijo que soy muy bueno y que me olvide del pasado», explica el futbolista.
Un mensaje sencillo, pero directo. De esos que llegan en el momento justo. Porque el propio jugador ha reconocido que su trayectoria se torció en gran medida por un entorno que no le ayudó. «Ser joven y estar solo, sin tu familia, me ha llevado a esto», confesaba, señalando también problemas económicos y personales que han marcado su carrera en los últimos años.
Ahora, instalado en Logroño, intenta reconstruirse desde abajo. Entrena con el Promesas EDF con la vista puesta en volver al fútbol profesional, consciente de que este paso puede ser clave. Y en ese proceso, las palabras de De la Fuente pesan como un recordatorio: el talento sigue ahí.


