La jornada de este martes ha confirmado lo que ya se venía avisando… y lo ha hecho incluso con más fuerza de la esperada. La Agencia Estatal de Meteorología activaba el aviso amarillo por viento en el valle del Ebro, con previsión de rachas de hasta 70 kilómetros por hora entre las 6.00 y las 18.00 horas. Pero la realidad, al menos en varios puntos de La Rioja, ha ido bastante más allá, dejando cifras que hablan por sí solas.
Según los registros recogidos, el viento ha soplado con especial intensidad en zonas altas y expuestas. Destaca el caso de Urbaña, donde se han alcanzado rachas de hasta 126,4 kilómetros por hora, muy por encima de lo previsto. También han sido significativos los datos en San Román (74,2 km/h), Ocón (73,8 km/h) o Arnedillo (67,7 km/h), que han vivido una jornada claramente marcada por el empuje del noroeste. Incluso en Logroño se han rozado los 50 kilómetros por hora, mientras que en el Moncalvillo se han superado los 58.

El episodio llega tras varios días de tiempo invernal que no da tregua. Frío, humedad y viento siguen dibujando un panorama más propio de enero que de finales de marzo. Y es que la primavera, al menos de momento, parece resistirse a asentarse en La Rioja. Este nuevo capítulo de viento no hace más que reforzar esa sensación de inestabilidad que se arrastra desde hace días.
Todo ello ocurre además en una semana especialmente señalada, con la Semana Santa ya en marcha. El viento no solo condiciona los desplazamientos, sino también muchas actividades al aire libre, desde actos religiosos hasta planes turísticos. Mientras tanto, la mirada sigue puesta en la evolución del tiempo. Todo parece apuntar, según las previsiones, que la tregua llegará a partir del viernes con temperaturas máximas que podrían sobrepasar los 25 grados.


