Entre las ovejas muertas en el momento de los ataques y las que han muerto días después por las heridas, César Ortiz contabiliza una treintena de bajas en su rebaño. Este ganadero de Santurde recalca que en este pueblo del entorno de la Sierra de la Demanda nunca se habían visto lobos hasta ahora. «Sí en Ojacastro y en Ezcaray, donde también ha habido ataques al ganado en otras ocasiones, pero en Santurde nunca. Ahora incluso han visto al animal en la carretera entre Santo Domingo y Ezcaray a plena luz del día, así que ya ni se esconden».
Desde el fin de semana del 28 de febrero hasta el pasado 9 de marzo ha registrado ataques hasta en tres ocasiones, dando parte a los técnicos de lo sucedido. «Hay que seguir un protocolo, llamando primero al servicio del 112 y esperando a que lleguen los guardas forestales de Medio Ambiente para que hagan las fotos e informes oportunos. A partir de ahí, habrá que esperar a que la Administración confirme el ataque es obra del lobo, aunque los guardas que acudieron los días de los sucesos no tenían duda de que había sido uno de estos animales por el tipo de mordidas y desgarros hechos a las ovejas», remarca el ganadero afectado.

El rebaño de Ortiz, de unas 500 cabezas aproximadamente, solía pasar los días en un cercado cinegético, protegido así de la fauna o, al menos, con esa intención. Una valla, sin embargo, que el lobo ha sorteado, adentrándose en el redil para hacerse con sus presas. «Ahora, después de los ataques, he llevado a las ovejas a otro cercado más moderno para ver si de esta forma evitamos que el lobo campe a sus anchas y que los animales estén seguros», apunta el ganadero. En su caso, las ovejas nunca pastan sueltas en el monte y pasan las noches también en el cercado.
Por si fuera poco, también han colocado cámaras de vigilancia para comprobar la presencia del depredador. «A ver si lo localizamos, pero de momento no tenemos nada. Aparque que ya no es solo la indemnización que podamos tener por oveja muerta a causa del lobo, sino que los propios animales se estresan por la situación y también tienen problemas en el parto», añade.


