«Pasamos mucho miedo». Así resume Carlos Arechinolaza, miembro del San Lorenzo, el momento de máxima tensión que se vivió en el descuento del partido de categoría Regional disputado este domingo entre el Náxara B y el conjunto serrano, un encuentro que terminó marcado por un grave incidente en el terreno de juego.
Todo ocurrió en el minuto 92. En una acción aparentemente habitual, dos futbolistas saltaron a disputar un balón aéreo y chocaron cabeza con cabeza en pleno salto. Ambos cayeron al suelo tras el impacto.
Según relata Arechinolaza, en un primer momento la atención se centró en el jugador del San Lorenzo. «Voy a atender a mi jugador porque el del Náxara se levanta. El mío decía estar bien, algo mareado, pero bien», explica. Sin embargo, apenas unos instantes después la situación cambió por completo. El futbolista del Náxara B volvió a caer al suelo y comenzó a convulsionar. «Los ruidos que hacía eran tremendos y no sabíamos qué hacer», recuerda.
En esos momentos de confusión y nerviosismo comenzó una rápida reacción de quienes estaban en el campo. Según explica Arechinolaza, los miembros del Náxara no encontraban el tubo necesario para intubarle, por lo que intervino el entrenador del San Lorenzo, David, que se encontraba en la grada al estar sancionado.
El técnico bajó al terreno de juego y, junto con la ayuda de un directivo del club, logró intubar al futbolista para facilitar que pudiera respirar. Mientras tanto, el árbitro del encuentro también colaboró activamente en la maniobra, abriéndole la boca con su propio dedo para permitir la intervención. La acción le provocó heridas que posteriormente requirieron puntos de sutura.
Finalmente, el jugador comenzó a recuperar la respiración y la situación se fue estabilizando mientras llegaban los servicios sanitarios. Los médicos de Ezcaray acudieron al campo aproximadamente diez minutos después del incidente y, posteriormente, llegó una ambulancia.
La gravedad de la situación obligó finalmente a movilizar una UVI móvil para trasladar al futbolista hasta Logroño, donde quedó ingresado en observación.
El desenlace, sin embargo, ha traído alivio para todos los implicados. Según ha confirmado el propio Arechinolaza, el jugador del Náxara B ha recibido ya el alta hospitalaria. El incidente, que mantuvo en vilo a jugadores, técnicos, árbitro y aficionados, terminó dejando también una escena de colaboración entre ambos clubes en un momento crítico. Una reacción conjunta que ha sido reconocida posteriormente en los comunicados difundidos por el Náxara y el San Lorenzo.
El Náxara ha querido destacar públicamente la reacción de quienes estaban en el campo. En su mensaje ha agradecido la ayuda prestada por la directiva, el cuerpo técnico, los jugadores y la afición del San Lorenzo, así como la actuación del árbitro del encuentro, cuya rápida respuesta fue clave en los primeros momentos tras el golpe.
«En momentos así es cuando el fútbol demuestra que está por encima de cualquier rivalidad», ha señalado el club en su comunicado, en el que también ha enviado un mensaje de ánimo a los dos futbolistas afectados.
El gesto ha tenido respuesta pocas horas después. El San Lorenzo ha difundido otro comunicado en el que ha agradecido las palabras del Náxara y ha deseado igualmente una pronta y completa recuperación a los jugadores implicados.
Desde la directiva del conjunto riojano han subrayado que tanto el club como el público asistente en el campo municipal reaccionaron pensando únicamente en el bienestar de los futbolistas. «Desde nuestra manera de entender este deporte, simplemente hemos reaccionado como nos gustaría que reaccionaran con nosotros en una situación similar», han señalado.


